La morosidad en los préstamos volvió a aumentar durante mayo y alcanzó niveles que no se registraban desde la salida de la Convertibilidad, según un informe elaborado a partir de los datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA). El relevamiento advirtió que cuatro de cada diez personas menores de 35 años con préstamos activos presentan al menos una deuda en mora, ya sea con entidades financieras o no financieras.
De acuerdo con el informe, el incremento representa la decimonovena suba mensual consecutiva de la irregularidad en los créditos destinados a los hogares. En menos de dos años, la tasa de mora se multiplicó por más de cinco: pasó del 2,5% registrado en octubre de 2024 a más del 12% en mayo de 2026, un nivel que no encontraba antecedentes en el sistema financiero argentino desde la crisis de comienzos de la década de 2000.
El deterioro afecta especialmente a los sectores más jóvenes. El estudio señala que el 40% de las personas menores de 35 años con financiamiento vigente registra al menos una obligación impaga, reflejando las crecientes dificultades para afrontar los compromisos crediticios en ese segmento de la población.
Pese al incremento de la mora, el informe remarca que la cantidad de deudores no muestra un crecimiento significativo. El fenómeno se explica, en parte, por una mayor cautela de las entidades financieras al momento de otorgar nuevos créditos, lo que reduce el universo de prestatarios mientras aumenta el peso de las obligaciones irregulares dentro del sistema.
