Un estudio de Argentinos por la Educación reveló que apenas el 5% de la población en Argentina identifica a la educación como el principal problema del país, ubicándola en el séptimo lugar dentro del ranking de preocupaciones sociales.
El informe, titulado “Percepción social sobre la educación y la política educativa”, fue elaborado a partir de datos de Latinobarómetro y de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés. El análisis fue desarrollado por Valentina Gabrielli, Tomás Besada y Eugenia Orlicki.
Según el relevamiento, las principales preocupaciones de la sociedad argentina se concentran en la economía, la inseguridad, el desempleo y la situación política, entre otros factores que ocupan los primeros lugares del ranking.
“En Argentina, la educación se ubica en el séptimo lugar dentro del ranking de los principales problemas del país”, señala el estudio, que además destaca que la mayoría de los encuestados expresa insatisfacción con las políticas educativas actuales.
En términos históricos, el informe muestra que la educación ha mantenido una presencia constante en la agenda de preocupaciones sociales durante los últimos 20 años, aunque siempre por debajo de otras problemáticas estructurales. En ese período, el interés por el tema alcanzó picos cercanos al 9% en 2006 y 2011, tuvo un repunte en 2017 y luego descendió hasta volver a ubicarse en torno al 5%.
Los autores del estudio sostienen que, si bien la educación no desaparece de las preocupaciones sociales, compite con problemáticas económicas y de seguridad que concentran mayor atención en la opinión pública en América Latina.
En ese sentido, el informe señala que en la región la preocupación por la educación es aún menor: solo el 3,4% de los latinoamericanos la considera el principal problema de su país, siendo superada ampliamente por la inseguridad y la situación económica.
A nivel regional, la educación aparece dentro de los cinco principales problemas únicamente en Brasil y Uruguay. En Brasil alcanza el 10% de las menciones, mientras que en Uruguay llega al 8%, según detalla el análisis.
