El incendio forestal que afecta a la localidad de Guanchín presenta un 70% de su perímetro contenido, según informó el Sistema Provincial de Emergencias. Sin embargo, el foco activo en la Quebrada de Los Manzanos continúa siendo la principal preocupación de los brigadistas, que este viernes seguirán trabajando en una zona donde rige una alerta naranja por viento zonda.
A cuatro días del inicio del incendio forestal en la localidad de Guanchín, departamento Chilecito, el Sistema Provincial de Emergencias informó que el fuego permanece activo en el sector sur, mientras que los frentes norte y este ya fueron contenidos. El operativo continúa con un importante despliegue de brigadistas, bomberos y recursos técnicos para consolidar las áreas controladas y evitar nuevos reinicios.
De acuerdo con el director de Emergencias Provincial, David Barrera, el incendio se encuentra contenido en un 70% de su perímetro. No obstante, los mayores esfuerzos se concentran en impedir el avance de las llamas en la Quebrada de Los Manzanos, donde aún persisten focos activos favorecidos por la abundante vegetación combustible y las intensas ráfagas de viento.
El intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, destacó los avances logrados durante la jornada, aunque reconoció que el combate contra el fuego continúa siendo complejo debido a las características del terreno.
«Logramos detener el incendio que avanzaba por la ladera derecha de la Quebrada de Los Manzanos, si se la observa desde el Famatina. Sin embargo, el frente del lado izquierdo todavía no ha podido ser contenido», explicó en declaraciones a El Informativo Chilecito.
El jefe comunal agradeció además el compromiso de quienes participan en el operativo. «Quiero reconocer el enorme trabajo de los bomberos, brigadistas, puesteros y toda la gente de campo, que está poniendo el alma y la vida para frenar este incendio», expresó.
Brizuela y Doria también señaló que cada decisión operativa se toma priorizando la seguridad del personal. En ese sentido, explicó que la escasa visibilidad y la gran cantidad de humo limitaron el trabajo de los medios aéreos durante la última jornada.
«Los aviones hidrantes realizaron apenas cuatro descargas de agua, cuando el miércoles habían podido hacer alrededor de doce. Ese trabajo no solo permite apagar focos activos, sino también humedecer grandes superficies para que luego los brigadistas puedan avanzar con mayor seguridad», indicó.
El operativo se desarrolla en un escenario de extrema complejidad, ya que los equipos trabajan a unos 3.200 metros sobre el nivel del mar, en una zona de difícil acceso y con condiciones climáticas adversas.
Las tareas de sofocamiento continuarán este viernes, aunque el pronóstico anticipa una alerta naranja por viento zonda, un factor que podría complicar nuevamente el comportamiento del fuego y obligar a reforzar las estrategias de combate para evitar que las llamas vuelvan a expandirse.
