Mientras el gobierno de Javier Milei enfrenta cuestionamientos por las denuncias contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni, en medio de una economía golpeada por el aumento de la desocupación, la paralización de la actividad y el cierre de empresas, una nueva interna sacude al oficialismo. El enfrentamiento entre el sector de Santiago Caputo y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, abrió otro foco de conflicto en la cúpula libertaria, cada vez más atravesada por disputas de poder y operaciones cruzadas.

La polémica comenzó cuando empezó a circular en X —antes Twitter— una captura de pantalla relacionada con una publicación de Instagram realizada originalmente por una cuenta identificada como @ciberperiodista. Según denunciaron sectores cercanos a Caputo, el enlace compartido exponía que el contenido había sido distribuido desde un perfil presuntamente asociado a Menem.
El episodio generó revuelo porque, bajo determinadas configuraciones, la plataforma puede revelar desde qué usuario fue enviado un enlace si la sesión permanece iniciada en el dispositivo. A partir de esa situación, referentes del llamado “caputismo” interpretaron que el titular de Diputados o alguien de su entorno estaba detrás de publicaciones críticas contra dirigentes libertarios.
Santiago Caputo no escatimó en insultos y apuntó con dureza contra la cuenta atribuida al entorno de Martín Menem. «Gagá» y etiquetó a la cuenta Periodistarufus que fue la que compartió el link distribuido desde la cuenta del presidente de la Cámara de Diputados.
La tensión escaló todavía más cuando la cuenta involucrada desapareció minutos después de que las capturas comenzaran a viralizarse. Para el entorno de Santiago Caputo, la eliminación del perfil fue interpretada como una confirmación de las sospechas.
El propio Caputo reaccionó públicamente en redes sociales y apuntó contra el sector alineado con Karina Milei y Martín Menem. A la ofensiva se sumó rápidamente el streamer libertario Daniel Parisini, conocido como el «Gordo Dan», uno de los principales referentes digitales de la agrupación Las Fuerzas del Cielo.
Desde ese espacio comenzaron a multiplicarse publicaciones contra Menem y dirigentes cercanos a la secretaria general de la Presidencia. Influencers libertarios y cuentas militantes difundieron teorías sobre supuestas operaciones internas y acusaron al sector político de Menem de utilizar perfiles anónimos para atacar a funcionarios y referentes alineados con Caputo.
La disputa dejó en evidencia que la pelea dentro del oficialismo ya no se limita a diferencias estratégicas o políticas, sino que también atraviesa el control de la comunicación digital y la influencia sobre el entorno de Javier Milei.
Mientras Karina Milei avanza en la construcción territorial y partidaria de La Libertad Avanza, Caputo mantiene fuerte influencia sobre áreas sensibles del Gobierno y conserva el respaldo directo del Presidente. Esa puja por espacios de poder se traduce cada vez más en enfrentamientos públicos, filtraciones y operaciones en redes sociales.
En medio de una situación económica compleja y semanas políticamente delicadas para el oficialismo, la nueva pelea volvió a mostrar las grietas internas del denominado “Triángulo de Hierro”, integrado por Milei, Karina Milei y Santiago Caputo. Lo que hasta hace algunos meses ocurría puertas adentro ahora se desarrolla abiertamente frente a millones de usuarios en redes sociales.

