El presidente Javier Milei anunció este jueves por cadena nacional el envío al Congreso del proyecto de ley para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa que tiene como objetivo «poner fin a la estafa de financiar dinero para la alta política». Es decir, prohibir la emisión monetaria destinada al cubrir el gasto público.
Durante un mensaje grabado en Casa Rosada, Javier Milei estuvo acompañado por el equipo económico —Luis Caputo, Santiago Bausili, José Luis Daza, Federico Sturzenegger y Vladimir Werning— y por Karina Milei, Diego Santilli, Martín Menem, Patricia Bullrich y María Ibarzábal Murphy.
El Presidente calificó la iniciativa como «el conjunto de reformas estructurales más importante de los últimos 91 años» y apuntó contra la emisión monetaria como «un tributo encubierto sobre la población». Sostuvo que la reforma de la Carta Orgánica «viene a poner fin a la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política, cuya manifestación más evidente es la tasa de inflación, también conocida como impuesto inflacionario».
- Los cinco puntos de la reforma del Banco Central
- Mandato único: el BCRA tendrá como objetivo exclusivo preservar el valor de la moneda, eliminando los objetivos múltiples de 2012 (desarrollo económico, inclusión financiera, empleo). Milei habló de terminar «con la bestialidad de cinco objetivos para un instrumento».
- Prohibición de financiar al Estado: se veda de forma taxativa la financiación al Tesoro nacional, provincias y municipios, además de la compra de títulos públicos en el mercado primario.
- Mayor exigencia para remover autoridades: la destitución del presidente del BCRA y su directorio requerirá dos tercios tanto del Senado como de Diputados, para «blindar» al organismo de la política.
- Restricción al giro de utilidades: se prohíbe distribuir ganancias contables no realizadas (como las originadas en devaluaciones); las utilidades operativas solo podrán usarse para cancelar deuda pública o reforzar reservas técnicas.
- Fin de esquemas de deuda interna: se eliminan otros mecanismos de la reforma de 2012 y se termina con las letras intransferibles utilizadas para tomar reservas a cambio de pagarés del Tesoro.
Un «shutdown» a la criolla
Milei adelantó un proyecto de ley para instaurar un mecanismo de cierre automático del gasto público, inspirado en el modelo estadounidense:
- El Congreso fija un presupuesto con montos cerrados para cada área estatal.
- Si esos fondos se agotan antes de fin de año, no podrán reasignarse partidas ni recurrir a emisión.
- Agotado el presupuesto, la actividad estatal se detiene: «Cuando te agotás el presupuesto, no se puede gastar más y se apaga el Estado», afirmó.
Incentivos para el «dólar colchón»
El mandatario también presentó proyectos para atraer al sistema financiero los ahorros que los argentinos guardan fuera del circuito bancario. «Dejar nuestros ahorros fuera del sistema atenta contra nuestro propio crecimiento», señaló, y anticipó una «liberalización profunda» del mercado de capitales.
Entre las medidas, se habilitará la emisión de bonos corporativos en moneda extranjera u otras unidades de valor, y se flexibilizarán los requisitos del financiamiento colectivo. «Esta reforma asegurará que, a medida que la economía se recupere y la gente vuelva a ahorrar, ese ahorro se transforme en fábricas, maquinarias y trabajo», dijo.
Milei cerró afirmando que las reformas permitirán terminar con «91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia» y expresó confianza en que el Congreso las acompañará.
