El presidente Javier Milei volvió a minimizar las críticas por las restricciones impuestas al trabajo periodístico en la Casa Rosada y negó haber ejercido violencia contra los medios.
El mandatario cuestionó nuevamente a periodistas y opositores, a quienes calificó de “mentirosos” y acusó de difundir afirmaciones falsas sobre su figura. Milei rechazó las denuncias vinculadas a la reciente decisión oficial de limitar el acceso de la prensa acreditada al edificio gubernamental.
“¿En qué les ejercí violencia? En ninguna”, sostuvo al defenderse de las acusaciones. También afirmó que tiene derecho a responder ante críticas y acusaciones personales que, según él, han circulado en su contra en medios de comunicación.
El episodio se produce pocos días después de que el Gobierno dispusiera la restricción del ingreso de periodistas a la Casa Rosada, una decisión que derivó en un amplio rechazo de entidades como el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y de distintos sectores políticos y sociales, que advirtieron sobre un retroceso en materia de libertad de expresión y acceso a la información pública. 
La medida oficial incluyó la revocación de acreditaciones y el cierre de la sala de prensa, bajo el argumento de una investigación vinculada a presuntos hechos de espionaje ilegal. Sin embargo, la decisión fue interpretada por organizaciones de prensa como un hecho de gravedad institucional por su impacto en la cobertura del Poder Ejecutivo. 
Milei sostuvo su postura crítica hacia el periodismo, insistiendo en que existe una distorsión mediática sobre su gestión y defendiendo el rumbo económico del Gobierno.
