El DT de la Selección argentina analizó la prelista de 55 convocados, defendió la presencia de la vieja guardia y dejó títulos fuertes sobre las situaciones de Di María, Dybala y el «Cuti» Romero.
A las puertas de la gran cita en Estados Unidos, México y Canadá, Lionel Scaloni bajó un mensaje de absoluta claridad respecto al armado del plantel que defenderá la corona. Tras oficializar la prelista de 55 futbolistas, el entrenador de la Selección argentina disipó cualquier debate sobre un recambio generacional forzado y respaldó a la base que tocó la gloria en Qatar.
«La renovación no es un tema prioritario», sentenció el DT santafesino de 48 años. Con la templanza que lo caracteriza, se plantó ante los cuestionamientos por la edad de algunos referentes: «¿Por qué debería cambiar jugadores si no lo merecen? Su edad es justa para repetir Mundial y están convocados porque siguen vigentes, no por el hecho de haber sido campeones del mundo».
De cara a la lista definitiva, el oriundo de Pujato advirtió que esperará hasta el último día para confirmarla con el fin de evaluar el estado físico del plantel. De hecho, confesó que tiene a 10 futbolistas llegando al límite desde lo físico, a quienes exigirá al 100% en los entrenamientos previos antes de sellar sus pasajes, aclarando que no los arriesgará en los amistosos preparatorios.
Nombres propios: Di María, Dybala y «Cuti» Romero
En su análisis línea por línea, Scaloni no esquivó los nombres que marcan la agenda de la Scaloneta:
Ángel Di María: El técnico fue tajante sobre el vacío que deja ‘Fideo’ tras su retiro de la Selección: «Reemplazar a Di María es imposible».
Paulo Dybala: Respecto a la Joya, reconoció que su calidad es «indudable», pero admitió que quedó relegado porque «hay chicos que se han consolidado en esa posición».
Cristian Romero: Trajo tranquilidad al búnker argentino al confirmar que el defensor del Tottenham «va a llegar fresco de cara al Mundial».
El plan de juego y la advertencia por el grupo
Scaloni, que ya sabe lo que es jugar y ganar una Copa del Mundo, valoró la flexibilidad táctica que exige este torneo. Aunque aseguró que «nuestra manera ya la tenemos y no la vamos a cambiar», remarcó la importancia de contar con variantes «con un poco más de vértigo» por si el certamen exige un golpe de timón sobre la marcha.
Para cerrar, el entrenador rechazó el optimismo desmedido de la prensa y negó que a Argentina le haya tocado «un grupo fácil». Con los pies sobre la tierra, prometió mantener la identidad que enamoró al país: «A esta copa vamos a ir de la misma manera, dejando la vida y respetando nuestra cultura, nuestra tradición y a la gente».
