El proyecto de Presupuesto Nacional 2027 contempla $1.246.875 millones de gasto de la Administración Nacional localizado en La Rioja, una cifra equivalente a aproximadamente $1,25 billones.
Escrita por Lic. Fleytas Miguel
A primera vista, el aumento puede parecer significativo. Sin embargo, desde una perspectiva económica, el dato adquiere otra dimensión cuando se observa la posición relativa de La Rioja frente a otras provincias y se distingue entre gasto nacional territorializado y recursos efectivamente disponibles para el gobierno provincial.
La cifra de $1,25 billones no constituye una transferencia directa al Gobierno de La Rioja, ni equivale a fondos de libre disponibilidad. Se trata de una estimación del gasto que la Administración Nacional prevé ejecutar o asignar dentro del territorio provincial, incluyendo jubilaciones, pensiones, programas nacionales, universidades, obras públicas y otras prestaciones.
Dos tercios del gasto corresponden a seguridad social
El principal componente del presupuesto riojano es la seguridad social. De los $1.246.875 millones previstos, $830.590 millones corresponden a prestaciones de la seguridad social, aproximadamente el 66,6% del total.
Este dato es central para interpretar correctamente el presupuesto: una parte sustancial de los recursos contabilizados como gasto nacional en La Rioja está vinculada con prestaciones destinadas a personas y no con transferencias discrecionales a la administración provincial.
El aumento nominal puede convertirse en una caída real
El incremento del 24,1% previsto para La Rioja debe analizarse con especial cautela porque se trata de una variación nominal. Si la inflación acumulada durante 2027 supera ese porcentaje, el aumento presupuestario perderá poder adquisitivo y, en términos reales, La Rioja podría terminar recibiendo menos recursos que los que sugieren las cifras nominales.
En otras palabras, que el gasto nacional localizado en la provincia pase de $1.005.014 millones a $1.246.875 millones no significa necesariamente que exista una mejora real del financiamiento. Todo dependerá de la evolución de los precios durante el período.
Si la inflación finalmente se ubica por encima del 24,1%, el incremento presupuestario será insuficiente para preservar el poder de compra de esos recursos. La diferencia entre crecimiento nominal y crecimiento real resulta, en este caso, fundamental: un aumento de los fondos medidos en pesos puede coexistir con una reducción de los recursos en términos reales.
Este punto adquiere todavía mayor relevancia cuando se compara a La Rioja con otras provincias. Si otros distritos parten de niveles de gasto o transferencias superiores y, además, reciben incrementos mayores, la brecha puede ampliarse aun cuando el presupuesto riojano registre un crecimiento nominal.
Por eso, el dato central no debería ser únicamente que La Rioja recibirá un 24,1% más, sino cuánto representa ese aumento una vez descontada la inflación y cómo queda la provincia en relación con el resto del país.
Una provincia que puede quedar rezagada en términos reales
El escenario plantea una doble presión para La Rioja. Por un lado, el incremento nominal del gasto nacional localizado en la provincia puede resultar insuficiente frente a una inflación superior al 24,1%. Por otro, una comparación con provincias que reciben niveles de recursos sustancialmente mayores muestra que el crecimiento porcentual no necesariamente permite cerrar las diferencias existentes.
Así, el presupuesto puede exhibir una expansión en pesos corrientes y, al mismo tiempo, significar un retroceso en términos reales o una pérdida de participación relativa dentro del mapa federal.
La lectura económica, por lo tanto, exige mirar tres variables simultáneamente: inflación, gasto real por habitante y posición relativa de La Rioja frente a las demás provincias. Solo esa combinación permite determinar el verdadero impacto del Presupuesto 2027 sobre la economía provincial.
El Presupuesto 2027, además, continúa siendo un proyecto sujeto a la aprobación del Congreso de la Nación, por lo que tanto las partidas como las previsiones macroeconómicas podrían modificarse durante el debate legislativo.
