El gobernador Ricardo Quintela trabaja con las autoridades del Ministerio de Agua y Energía y Vialidad Provincial en el inicio de un plan de acciones estratégicas para anticiparse a los posibles impactos de las intensas lluvias por el fenómeno «Súper Niño». Las tareas se enfocan en el encauzamiento de ríos, defensas para evitar desbordes y contención de aguas en zonas altas.
«Ante las proyecciones climáticas previstas por el fenómeno «Superniño», mantuve una reunión de trabajo junto al ministro Adolfo Scaglioni y el administrador de Vialidad Provincial, Ing. Jorge Escudero, con el objetivo de coordinar acciones preventivas en todo el territorio provincial», comentó Quintela en sus redes sociales.
«Estamos desplegando un plan de acción estratégico en articulación con los intendentes de cada departamento para anticiparnos a los posibles impactos de las intensas lluvias. Las tareas se enfocan principalmente en el encauzamiento de ríos y mantenimiento de defensas para evitar desbordes y contener las crecidas de agua en zonas altas, y obras de drenaje y prevención de inundaciones la zona de los llanos», explicó sobre las tareas.
«Trabajamos con previsión y en equipo junto a los municipios y áreas correspondientes para cuidar la infraestructura de la provincia y, fundamentalmente, garantizar la seguridad de cada familia riojana», sostuvo.
- ¿Qué es el Super Niño?
El «Súper Niño» es la fase actual del fenómeno El Niño, un proceso climático natural en el que las aguas del Pacífico ecuatorial se calientan por encima de lo normal, con una recurrencia de entre dos y siete años.
Según la NOAA ((Administración Nacional Oceánica y Atmosférica), hay una probabilidad muy alta de que este episodio alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026, uno de los más intensos en décadas. Sus efectos no son uniformes: suelen traducirse en mayores precipitaciones en la cordillera y el consecuente aumento del caudal de los ríos. Para La Rioja, esto implica riesgo de crecidas en ríos y arroyos, con posibles desbordes en zonas de los llanos y anegamientos en áreas urbanas y rurales si no se refuerzan a tiempo las obras de contención y drenaje. De ahí la relevancia del plan de prevención impulsado por el Gobierno provincial, orientado a reforzar defensas, encauzar cursos de agua y coordinar con los municipios antes de que las lluvias se intensifiquen.
