La pobreza volvió a aumentar en Argentina durante el primer semestre de 2026 y alcanzó al 32,3% de la población, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
De acuerdo con la proyección nacional realizada por Chequeado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), alrededor de 15 millones de personas se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Esto significa que, entre el cierre de 2025 y los primeros seis meses de este año, aproximadamente dos millones de personas pasaron a integrar ese grupo. La cifra nacional es una estimación: la medición directa del INDEC comprende 31 aglomerados urbanos y no a la totalidad de los habitantes del país.
La indigencia también registró un incremento. En el primer semestre de 2026 alcanzó al 7,5% de la población, frente al 6,3% del semestre anterior. Según la proyección citada por Chequeado, unas 3,5 millones de personas no cuentan con ingresos suficientes para cubrir la canasta básica alimentaria, lo que representa alrededor de 560 mil personas más que a fines de 2025.
Uno de los datos más relevantes del informe es la situación de la población infantil. Entre los niños y niñas de 0 a 14 años, la pobreza alcanzó el 44,5%, mientras que la indigencia se ubicó en el 10,8%.
La pobreza infantil aumentó 3,2 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025, aunque permanece 0,9 puntos por debajo del registro correspondiente a la primera mitad de ese año. Los datos muestran que la incidencia de la pobreza es mayor entre los menores de 14 años que en el conjunto de la población.
El informe también muestra un deterioro en la capacidad de compra de los hogares. La llamada brecha de pobreza, que mide la distancia entre los ingresos de las familias pobres y el valor de la canasta básica total necesaria para superar esa condición, se amplió al 35,9%. Según Chequeado, esto ocurrió porque el costo de las canastas básicas creció por encima de los ingresos familiares.
Para determinar quiénes se encuentran por debajo de la línea de pobreza, el INDEC compara los ingresos de los hogares con el valor de la canasta básica total, que contempla alimentos y otros bienes y servicios esenciales. En el caso de la indigencia, la referencia es la canasta básica alimentaria. Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir esos valores, el hogar y sus integrantes son clasificados dentro de la categoría correspondiente.
La comparación con el cierre de 2023 muestra, sin embargo, un nivel inferior al registrado al final de la gestión de Alberto Fernández. En el segundo semestre de aquel año, la pobreza era del 41,7% y la indigencia del 11,9%. Frente a esos valores, las tasas actuales son 9,4 y 4,4 puntos porcentuales menores, respectivamente. Según las proyecciones nacionales citadas por Chequeado, hoy hay alrededor de 4,2 millones menos de personas pobres y dos millones menos de personas indigentes que entonces.
