El secretario general de FONIVA, Gustavo Castro, advirtió que el sector perdió en los ulitmos años la mitad de sus trabajadores y que actualmente quedan unos 850 empleados registrados. Señaló que las fábricas operan por debajo del 40% de su capacidad, en un contexto marcado por la caída de la actividad y la apertura indiscriminada de importaciones.
La industria textil de La Rioja perdió más de 800 puestos de trabajo y atraviesa una situación compleja, con fábricas que trabajan muy por debajo de su capacidad y dificultades para sostener el empleo.
Así lo señaló Gustavo Castro, secretario general de la Federación Obrera Nacional de la Industria del Vestido y Afines (FONIVA), quien precisó que actualmente quedan alrededor de 850 trabajadores registrados en el sector.
“Perdimos la mitad de los trabajadores de fábrica”, afirmó el dirigente, al describir el impacto de la caída de la actividad sobre la industria provincial. Según explicó a Radio La Red, la capacidad de producción del sector se encuentra por debajo del 40%, una situación que obliga a las empresas a buscar alternativas para mantener sus plantas en funcionamiento.
Castro indicó que algunas fábricas incluso compran telas para que sus trabajadores continúen con sus tareas, pese a no contar con pedidos suficientes. En ese escenario, destacó el esfuerzo de los empleados para sostener las fuentes laborales, incluso mediante la aceptación de jornadas reducidas y el pago de salarios y aguinaldos en cuotas.
El dirigente también advirtió sobre las dificultades que enfrentan las empresas dedicadas a la confección de ropa de trabajo, que debieron reconvertir su producción ante la caída de la obra pública y la consecuente disminución de la demanda.
Como ejemplo, mencionó el caso de una fábrica riojana que elaboraba mamelucos ignífugos para YPF y que redujo a la mitad su personal. Castro vinculó esta situación con la apertura de las importaciones y el ingreso de marcas extranjeras a precios más bajos.
En ese sentido, sostuvo “Nosotros no nos oponemos a la apertura de importaciones, pero si pedimos igualdad de condiciones para competir, yo tengo dudas de que si los productos que importan con los mismos estándares de calidad exigidos a la producción nacional”.
Finalmente, Castro alertó que, si las condiciones actuales se mantienen, algunas empresas en la provincia podrían dejar de fabricar para dedicarse a importar los mismos productos que hoy elaboran. “Ya hay tours de empresarios que van a China para ver los productos que importarán”, señaló.
