Juan Carlos Soulier Guillén, un riojano desaparecido durante la última dictadura cívico-militar argentina, fue identificado entre los restos humanos recuperados en Loma del Torito, un sector próximo al excentro clandestino de detención La Perla, ubicado en la provincia de Córdoba.
Soulier Guillén nació el 1 de noviembre de 1952 en La Rioja. Durante su infancia se trasladó junto a sus padres y su hermano Luis a Córdoba, donde posteriormente nació su hermana Julia. En la provincia mantenía vínculos familiares con los Guillén, conocidos como los “Churreros”.
Al igual que otros integrantes varones de su familia, Juan Carlos se desempeñó como electricista. Sus allegados lo recuerdan por su carácter alegre y jovial, así como por su compromiso político y su militancia en favor de una sociedad más justa.
Formó una familia junto a Adriana Díaz Ríos, con quien tuvo a su hijo Sebastián, nacido poco antes del inicio de la dictadura militar en marzo de 1976.
En agosto de ese mismo año, Juan Carlos fue secuestrado junto a Adriana y su hermano Luis, en el contexto de la persecución y represión ilegal desplegada por el terrorismo de Estado.
Desde entonces, su familia sostuvo una búsqueda atravesada por el reclamo de memoria, verdad y justicia. Su hermana Julia y su hijo Sebastián se convirtieron en referentes de esa lucha, manteniendo vigente la exigencia de conocer el destino de sus seres queridos.
La identificación de Soulier Guillén representa un avance en la reconstrucción de lo ocurrido con las víctimas de la última dictadura y aporta una respuesta a una familia que sostuvo su búsqueda durante cinco décadas.
