La licenciada en Nutrición María Soledad Cabreriso, integrante del grupo Profeni, alertó sobre los bajos niveles de consumo de nutrientes esenciales en niños del país y remarcó la importancia de incorporar alimentos fermentados y ricos en fibra para el cuidado de la microbiota intestinal.
La licenciada en Nutrición María Soledad Cabreriso, integrante del grupo Profeni, alertó sobre los bajos niveles de consumo de nutrientes esenciales en niños del país y remarcó la importancia de incorporar alimentos fermentados y ricos en fibra para el cuidado de la microbiota intestinal.
En una entrevista brindada al Canal 5 de Rosario Cabreriso detalló que los relevamientos oficiales exponen carencias en grupos fundamentales: «Las encuestas nacionales muestran que es bajo el consumo de grupos de alimentos fundamentales, como es el caso de frutas, verduras, legumbres, granos integrales, y también se encontraron deficiencias en micronutrientes, como es el caso del calcio: el 70% de los niños de nuestro país no cubre la recomendación de calcio, el 90% no cubre la recomendación de vitamina D».
Frente a este escenario, la especialista explicó que la alimentación responde a un entramado complejo en el que intervienen tanto cuestiones de acceso como de información en los hogares: «La alimentación es compleja y está atravesada en esa complejidad por muchos factores. Por un lado puede tener que ver con la falta de acceso, con la disponibilidad de alimentos, y por el otro lado puede tener que ver a lo mejor con el desconocimiento».
Para abordar estas deficiencias, la licenciada hizo hincapié en la incorporación diaria de lo que define como alimentos protectores: «Nosotros tendríamos que tener siempre presentes todos los grupos de alimentos que nosotros les llamamos protectores porque brindan nutrientes que son claves, en el caso de los niños, para el crecimiento y el desarrollo, y deberían de estar presentes a diario».
Entre estos grupos, Cabreriso remarcó la necesidad de sustituir harinas refinadas por cereales integrales y sumar legumbres, frutas y verduras. Asimismo, enfatizó el papel emergente de la microbiota intestinal y los alimentos fermentados como aliados de la salud: «Para niños, el fermentado que deberíamos de promover es el yogur. Y los fermentados tienen beneficios porque favorecen el desarrollo de la microbiota intestinal. Y hoy se sabe que la microbiota intestinal es fundamental para la salud, no solo intestinal, sino para la salud en general».
En cuanto a los primeros años de desarrollo, la especialista sostuvo un enfoque proactivo para la formación de hábitos, señalando que «los primeros años de vida son como una ventana de oportunidad», pero destacando que siempre es posible modificar conductas «Siempre está la posibilidad de cambiar, yo puedo modificar un hábito o una situación. Pero es más fácil instalarlo desde que son pequeños».
Finalmente, respecto a las pautas de consumo lácteo, Cabreriso recordó que «la porción recomendada de lácteos para los niños, para cubrir también calcio, proteínas, vitaminas, son tres al día», recomendando diversificar su ingesta a través de alternativas como leche, yogur y queso para alcanzar los requerimientos diarios indispensables en la etapa de crecimiento. Las declaraciones fueron realizadas en el Canal 5 de Rosario
