El Papa León XIV tiene previsto visitar el próximo 9 de noviembre el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole. La institución, donde viven 415 personas con discapacidad, atraviesa dificultades económicas y reclama por la falta de entrega de medicamentos e insumos esenciales que, según sus autoridades, deberían ser provistos por el programa nacional Incluir Salud.
La visita se realizará un día después del encuentro previsto entre el pontífice y el presidente Javier Milei, en el marco de su viaje a la Argentina. La situación del establecimiento se suma a los reclamos que distintas organizaciones y prestadores vienen realizando por el financiamiento de los servicios destinados a personas con discapacidad.
El Cottolengo de Claypole es el centro residencial más grande de la Obra Don Orione en el país. Además de brindar alojamiento y atención integral, desarrolla talleres de arte, música, teatro, huerta, alfabetización y formación laboral, junto con actividades deportivas adaptadas. Forma parte de una red de 14 establecimientos que asisten a unas 1.300 personas con discapacidad en Argentina, Uruguay y Paraguay.
Sin embargo, sus responsables advierten que las dificultades para recibir fondos e insumos comprometen el funcionamiento cotidiano. En mayo, la institución denunció públicamente que Incluir Salud no entregaba medicamentos ni pañales desde noviembre de 2025. Una trabajadora del establecimiento había señalado, además, que los faltantes de medicación se registraban desde septiembre de ese año.
Fernando Montero, coordinador técnico del Cottolengo, confirmó a Chequeado que el programa continúa sin entregar medicamentos, pañales y apósitos. Según explicó, la institución debe recurrir a donaciones para conseguir esos elementos y sostener la atención de sus residentes.
Entre los tratamientos afectados se encuentran anticonvulsivos y antipsicóticos que algunas de las personas alojadas utilizan diariamente, de acuerdo con el testimonio de Katherine Gómez, psicopedagoga y trabajadora del establecimiento. La falta de provisión regular obliga al Cottolengo a buscar otras vías para garantizar la continuidad de los cuidados.
Incluir Salud es un programa federal que brinda cobertura médica, medicamentos y tratamientos a personas beneficiarias de pensiones no contributivas que no cuentan con obra social. Por eso, los reclamos del Cottolengo no se limitan a una dificultad administrativa. Se refieren al acceso a prestaciones de salud de personas que dependen de esa cobertura estatal.
La falta de insumos se combina con problemas de financiamiento. Desde la conducción de la Obra Don Orione denunciaron atrasos en los pagos de prestaciones y dificultades para afrontar los costos de funcionamiento, incluidos los salarios del personal. En abril, representantes del Gobierno nacional se comprometieron a regularizar deudas con instituciones dedicadas a la atención de personas con discapacidad, según informó AUNO.
Ese mismo mes, la Conferencia Episcopal Argentina envió una carta al ministro de Salud, Mario Lugones, para advertir sobre la situación de distintas instituciones del sector. Entre los ejemplos mencionó a los Cottolengos Don Orione y señaló que los retrasos y la insuficiencia de los aportes estatales ponían en riesgo la continuidad del cuidado de unas 1.200 personas con discapacidad.
El reclamo apunta al cumplimiento de las prestaciones previstas por la legislación vigente, y no a la obtención de una ayuda extraordinaria.
