Ricardo Quintela, participó de una nueva cumbre de los principales referentes del peronismo nacional, que buscaron fortalecer la unidad del espacio y coordinar una estrategia política y parlamentaria frente al gobierno de Javier Milei.
Ricardo Quintela, participó de una nueva cumbre de los principales referentes del peronismo nacional, que buscaron fortalecer la unidad del espacio y coordinar una estrategia política y parlamentaria frente al gobierno de Javier Milei.
El encuentro se realizó este jueves en la Casa de La Pampa, en la Ciudad de Buenos Aires, y reunió a Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, legisladores nacionales y mandatarios provinciales. La discusión estuvo centrada en el Presupuesto 2027, la situación económica y social y la reforma política que impulsa el oficialismo.
La reunión representó un nuevo intento de acercar posiciones entre los distintos sectores del justicialismo, que mantienen diferencias internas, pero buscan establecer acuerdos comunes para afrontar los debates en el Congreso y comenzar a delinear una alternativa política de cara a 2027.
Uno de los principales puntos de la agenda fue la discusión del proyecto de Presupuesto nacional para 2027. Los gobernadores plantearon su preocupación por la reducción de recursos destinados a las provincias y por las dificultades económicas que atraviesan las familias, con especial atención al endeudamiento de los hogares, la pérdida de actividad y el deterioro del empleo.
En ese marco, los dirigentes acordaron impulsar reclamos vinculados con la obra pública, la infraestructura social y el financiamiento de las políticas sociales. Entre las prioridades mencionadas se encuentran la mejora de las rutas nacionales, la construcción de viviendas y las obras necesarias para mitigar los efectos del fenómeno climático de El Niño.
También reclamaron que se garanticen los recursos para las prestaciones destinadas a las personas con discapacidad y que el Gobierno nacional cumpla con la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso.
Para La Rioja, la discusión adquiere relevancia por el impacto que las decisiones presupuestarias nacionales tienen sobre las cuentas provinciales, la continuidad de las obras y la capacidad de los gobiernos locales para sostener servicios e infraestructura.
La continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) fue otro de los ejes del encuentro. Los principales referentes del peronismo expresaron su rechazo a la eliminación o suspensión de este mecanismo electoral, una de las modificaciones que promueve el Gobierno nacional.
Los dirigentes sostienen que las primarias permiten que la ciudadanía participe en la definición de las candidaturas y ofrecen un mecanismo para resolver las diferencias internas de los partidos y las coaliciones.
El debate también tiene una dimensión estratégica para el peronismo, que deberá definir cómo ordenar sus distintas expresiones y seleccionar sus postulantes de cara a las elecciones de 2027. La eventual eliminación de las PASO obligaría al espacio a evaluar otros mecanismos para resolver sus disputas internas.
Sin embargo, los participantes evitaron presentar el encuentro como una instancia de definición de candidaturas. El gobernador pampeano, Sergio Ziliotto, sostuvo que el objetivo central era consolidar la unidad y ampliar la convocatoria a otros sectores políticos.
La presencia conjunta de Kicillof, Massa y Máximo Kirchner volvió a mostrar la voluntad de sostener canales de diálogo entre los principales sectores del justicialismo, en medio de las tensiones que atraviesan al espacio.
Además de Quintela, participaron el senador santiagueño Gerardo Zamora y los gobernadores Sergio Ziliotto, de La Pampa, y Gustavo Melella, de Tierra del Fuego. Gildo Insfrán, de Formosa, intervino de manera virtual. También estuvieron los titulares de los bloques peronistas en el Congreso, Germán Martínez, en Diputados, y José Mayans, en el Senado, junto con Juan Manuel Olmos, titular de la Auditoría General de la Nación.
Tras el encuentro, los dirigentes plantearon la necesidad de ampliar el diálogo hacia otras fuerzas políticas para construir un frente con una propuesta común. La intención es que esa articulación no se limite a los acuerdos parlamentarios, sino que permita avanzar en una alternativa electoral para el próximo año.
La cumbre dejó así dos desafíos para el peronismo: transformar los consensos alcanzados en posiciones compartidas frente al Gobierno nacional y sostener la unidad más allá de las diferencias sobre la conducción y el futuro electoral del espacio.
