El papa León XIV no necesitará someterse a tratamientos luego de la operación realizada el pasado 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma, donde le extirparon un tumor maligno del pulmón derecho. Así lo confirmó este miércoles 21 de octubre la Santa Sede, tras recibir los resultados definitivos de los estudios médicos.
El comunicado fue difundido por Luigi Carbone, director de Sanidad e Higiene del Vaticano, y Stefano Margaritora, cirujano responsable de la intervención. Ambos especialistas informaron que los análisis histológicos y de biología molecular confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar y que la enfermedad estaba localizada.
“Una evaluación oncológica posterior ha confirmado que no es necesario ningún tratamiento adicional”, señalaron los médicos, descartando por el momento la necesidad de terapias complementarias.
La intervención consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se encontraba el tumor. Según explicaron los especialistas, la lesión había sido detectada de manera fortuita durante estudios realizados por otros motivos, ya que el pontífice no presentaba síntomas respiratorios.
Los controles posteriores indicaron una evolución satisfactoria, por lo que comenzó a reincorporarse progresivamente a sus actividades habituales.
Este miércoles, el Papa encabezó nuevamente la audiencia general en la plaza de San Pedro, donde saludó a los fieles y recorrió el lugar a bordo del papamóvil. Durante el encuentro, agradeció las muestras de apoyo y las oraciones recibidas durante su recuperación.
La evolución médica también genera expectativas en torno a su próximo viaje a Sudamérica, previsto del 6 al 17 de noviembre, que incluiría visitas a Uruguay, Argentina y Perú.
Desde el Gobierno argentino señalaron que continúan las conversaciones con el Vaticano para coordinar los detalles de la visita. No obstante, la realización del viaje permanece sujeta a las decisiones de la Santa Sede.
