El intendente Armando Molina confirmó la medida por 150 días ante el deterioro de las calles y con el objetivo de mejorar de manera urgente la transitabilidad y la seguridad vial.
Ante el deterioro de las calles producto de las lluvias y del contexto de asfixia financiera que atraviesa el Municipio de la Capital de La Rioja por el ajuste que lleva adelante el Gobierno nacional, el intendente Armando Molina declaró la emergencia vial con el objetivo de recuperar la transitabilidad.
Por medio de sus redes sociales, el intendente Armando Molina amplió los motivos de la medida adoptada por el Municipio y remarcó la gravedad de la situación vial que atraviesa la ciudad. En ese sentido, explicó que la decisión responde al “deterioro crítico de la trama vial”, una problemática que, según señaló, se vio “agravada por las lluvias y el contexto de ajuste” que impacta en las finanzas municipales.
“Desde nuestra gestión tenemos como prioridad la seguridad y transitabilidad de cada vecino”, afirmó, al tiempo que oficializó la medida al señalar: “Declaramos la emergencia vial por 150 días en la ciudad”.
En ese marco, Molina anunció la puesta en marcha de un plan de trabajo intensivo que involucrará a todas las áreas operativas del Municipio. “Durante este período, todos nuestros equipos trabajarán de manera intensiva en un plan de bacheo y recuperación de calles para dar una respuesta inmediata a nuestra ciudad”, expresó.
Finalmente, el intendente subrayó que las tareas estarán enfocadas principalmente en los sectores más afectados por el deterioro de la calzada y reiteró que la intervención prioritaria será el arreglo de baches.
“La prioridad absoluta es bacheo”, enfatizó, destacando que el objetivo central es mejorar las condiciones de circulación y reforzar la seguridad vial en toda la ciudad.
