El gobierno nacional regularizó su situación financiera con la ONU tras cancelar una deuda de US$ 15.589.175, en una decisión que coincide con la estrategia diplomática para impulsar la candidatura del diplomático argentino Rafael Grossi a la Secretaría General del organismo a partir de 2027.
El pago fue efectuado el pasado 22 de junio y permitió que Argentina volviera a figurar entre los países que mantienen al día sus contribuciones obligatorias ante la ONU. El monto abonado representa aproximadamente el 0,5% del presupuesto anual de la organización.
Con esta cancelación, el país pasó a integrar el grupo de 61 Estados miembros que ya regularizaron sus aportes. Entre las naciones que todavía mantienen deudas con el organismo se encuentran potencias como Estados Unidos y China.
La regularización financiera se produjo en paralelo a una intensa agenda diplomática encabezada por el canciller Pablo Quirno. Durante los últimos días, el funcionario participó de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Panamá y posteriormente viajó a Nueva York para intervenir ante el Comité de Descolonización de la ONU, donde Argentina volvió a plantear su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
La Cancillería también profundiza las gestiones para respaldar la candidatura de Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), como sucesor del portugués António Guterres al frente de las Naciones Unidas.
“La Argentina cree en un multilateralismo eficiente, pragmático y responsable. Los organismos deben estar al servicio de la soberanía de los Estados, rendir cuentas por sus resultados y concentrar recursos en mandatos claros”, afirmó Quirno al referirse a la postulación del diplomático argentino.
Según sostuvo el funcionario, esa visión es la que inspira el apoyo oficial a Grossi para conducir el organismo internacional a partir de 2027. El propio diplomático argentino también se pronunció recientemente sobre el funcionamiento de las Naciones Unidas. En una entrevista concedida al diario suizo Le Temps, Grossi cuestionó la expansión burocrática del organismo y señaló que “los Estados miembros no están dispuestos a financiar indefinidamente la proliferación institucional que ha tenido lugar en el seno de la ONU”.
Las postulaciones para la próxima Secretaría General comenzarán a ser evaluadas en las próximas semanas por el Consejo de Seguridad, instancia clave en el proceso de selección.
