El Tribunal Oral Federal Número 7 retoma este martes las declaraciones en el juicio que investiga la presunta red de coimas en la obra pública. La expresidenta Cristina Kirchner encabeza la lista de los principales acusados.
El juicio oral y público por la denominada causa Cuadernos entra en una etapa de definiciones institucionales de alto impacto político. Este martes, el Tribunal Oral Federal Número 7 reanudará las audiencias de declaraciones testimoniales en el marco de la investigación que busca desentramar un presunto esquema de recaudación ilegal de dinero proveniente de empresarios contratistas del Estado.
Para esta jornada, la atención estará centrada en tres declaraciones consideradas fundamentales para el avance del proceso: el exministro de Economía, Roberto Lavagna; el exfinancista Leonardo Fariña; y la exdiputada santacruceña Mariana Zuvic.
El testimonio de Roberto Lavagna es uno de los más esperados por los magistrados y los fiscales debido a su rol histórico como jefe de la cartera económica durante la presidencia de Néstor Kirchner. El exfuncionario ya había aportado datos relevantes en el marco del juicio por la causa Vialidad, oportunidad en la que recordó detalles precisos sobre su gestión y mencionó diversas investigaciones internas que él mismo impulsó tras detectar presuntas irregularidades y sobreprecios en la adjudicación de las obras viales.
Por su parte, la comparecencia de Leonardo Fariña promete aportar elementos clave respecto a la ruta del dinero. Fariña, quien cobró notoriedad pública tras acogerse a la figura del imputado arrepentido en otras causas conexas, ha sostenido de forma reiterada ante las autoridades judiciales que el empresario Lázaro Báez operaba directamente en representación de los intereses económicos del expresidente Kirchner, ofreciendo además información minuciosa sobre supuestas maniobras de lavado de activos y triangulación de fondos públicos.
La jornada de declaraciones ante el tribunal será completada por Mariana Zuvic, la dirigente política que se convirtió en una de las denunciantes públicas más activas de los supuestos hechos de corrupción acontecidos en la provincia de Santa Cruz. Este mega juicio, que comenzó a fines del año pasado bajo una modalidad estrictamente virtual y que mutó hacia un esquema semipresencial, tiene en el banquillo de los acusados a la expresidenta Cristina Kirchner —imputada como presunta jefa de una asociación ilícita y cohecho— junto a un numeroso grupo de exfuncionarios nacionales, colaboradores cercanos y empresarios de la construcción.
