El presidente Javier Milei volvió a apuntar contra el rol de los medios, posterior a las nuevas restricciones al trabajo de la prensa dentro de la Casa Rosada tras más de una semana de exclusión.
“El verdadero reclamo es privilegios y pauta”, sostuvo, al tiempo que aseguró que “nunca hubo tanta libertad de expresión como hoy” en Argentina. En esa línea, advirtió que los periodistas deberán “hacerse cargo de las consecuencias” de sus dichos y cuestionó lo que definió como un uso irresponsable de esa libertad. “Un error que suelen cometer es creer que libertad de expresión significa decir cualquier cosa sin ningún tipo de consecuencia”, afirmó.
Milei también apuntó contra el sistema de medios, al señalar que “no es libre” debido a la dependencia de la pauta oficial en distintos niveles del Estado. Según su visión, esto genera una distorsión similar a la de empresas que sobreviven por “prebendas” estatales. “La Argentina de los privilegios se ha terminado”, enfatizó, y aseguró que su Gobierno no otorgará financiamiento a medios ni concederá beneficios.
Las declaraciones presidenciales se dan en paralelo a un cambio en las condiciones de trabajo de la prensa en la Casa Rosada, donde los periodistas acreditados volvieron a ingresar tras 11 días sin acceso pero con nuevas restricciones.
Entre ellas, algunas modificaciones: los periodistas deben acceder por una nueva entrada, sin registro biométrico, y atravesar controles de seguridad más estrictos, que incluyen requisas por parte de Casa Militar. Además, son escoltados hasta la sala de prensa y tienen limitada la circulación por sectores que anteriormente estaban habilitados, como el Patio de las Palmeras o pasillos cercanos a despachos oficiales.
También se implementaron cambios físicos en el edificio, como el esmerilado de vidrios para impedir la visibilidad hacia áreas de circulación de funcionarios y la delimitación de recorridos mediante vallados internos.
Durante la primera conferencia tras la reapertura, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni evitó referirse a su situación judicial y respaldó la postura del Ejecutivo. “Bajo ningún otro Gobierno han tenido tanta libertad para decir lo que quieran”, afirmó, y relativizó las críticas por las restricciones al señalar que le “sorprende” que se las considere una amenaza.
El clima de tensión quedó reflejado también en el intercambio entre periodistas y funcionarios dentro de la Casa Rosada, donde ante los reclamos por las limitaciones en la circulación, un representante oficial respondió: “Tengan paciencia y bánquensela”.
