El presidente de EE.UU., Donald Trump, fue evacuado de urgencia tras un tiroteo en la cena de corresponsales en Washington; resultó ileso y el sospechoso fue detenido.
Un hombre fue detenido luego de tirotearse con agentes del Servicio Secreto a metros del lugar donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participaba de la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Por el incidente, Trump, su esposa Melania y otros funcionarios de su gobierno fueron evacuados del salón, mientras que los cientos de periodistas y autoridades presentes se arrojaron al piso y se refugiaron debajo de las mesas.
El hecho ocurrió el 25 de abril por la noche en el hotel Washington Hilton, durante la celebración de la tradicional gala anual. El sospechoso cargó contra un puesto de control de seguridad a las 20:36 portando una escopeta, una pistola y múltiples cuchillos, y disparó contra un agente del Servicio Secreto antes de ser reducido y arrestado.
Un video difundido tras el episodio muestra a Trump participando de un truco de magia cuando se escuchan las detonaciones. Inmediatamente, agentes del Servicio Secreto rodearon al presidente y lo escoltaron fuera del salón junto al vicepresidente J.D. Vance.
Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia, informó en conferencia de prensa que el ataque se produjo a 45 metros del salón principal y que un integrante del Servicio Secreto resultó herido al recibir un disparo que impactó en su chaleco antibalas. El presidente Trump publicó en su red Truth Social el video del momento del ataque y una imagen del sospechoso detenido, a quien calificó de «lunático» y «lobo solitario».
- Detuvieron al atacante
El sospechoso, identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, reside en Torrance, California, suburbio de Los Ángeles. Es ingeniero mecánico egresado del prestigioso California Institute of Technology y se desempeñaba como docente y desarrollador de videojuegos.
Según las investigaciones, Allen utilizó una escalera del hotel para trasladarse desde su habitación hasta el nivel de la terraza con las armas dentro de una bolsa. Minutos antes del ataque, Allen envió un escrito a sus familiares en el que pedía disculpas a sus padres, colegas y alumnos, y expresaba su intención de apuntar contra funcionarios de la administración Trump por razones políticas. «No espero perdón», escribió.
Las armas fueron adquiridas legalmente: una pistola semiautomática calibre .38 comprada en octubre de 2023 y una escopeta calibre 12 adquirida en agosto de 2025, ambas en tiendas de su ciudad natal. La Fiscalía trabaja sobre la hipótesis de que su objetivo no era exclusivamente Trump, sino también miembros del gabinete presentes en el evento. Allen afronta cargos por dos delitos de uso de arma de fuego y uno de agresión a un funcionario federal con arma peligrosa.
- Tercer atentado en menos de dos años
El suceso constituye el tercer intento de atentado contra Trump en menos de dos años. El antecedente más grave ocurrió el 13 de julio de 2024 en Butler, Pensilvania, durante un acto de campaña, cuando un atacante abrió fuego desde una posición elevada e hirió levemente al entonces candidato. El agresor, Thomas Matthew Crooks, de 20 años, fue neutralizado de inmediato. El incidente dejó un muerto y dos heridos graves entre los asistentes.
El 15 de septiembre de 2024 se registró un segundo intento en inmediaciones de la residencia de Trump en Florida, donde fue detenido Ryan Routh, posteriormente condenado a cadena perpetua tras confirmarse la planificación previa del ataque.
- Milei repudió el atentado
Tras conocerse los hechos, el presidente Javier Milei expresó su respaldo al mandatario estadounidense a través de un comunicado oficial difundido por la Oficina del Presidente.
“El Gobierno expresa su más enérgico repudio al nuevo intento de asesinato que ha sufrido el presidente Donald J. Trump”, señala el texto oficial. Además, celebra que tanto Trump como su entorno “hayan salido ilesos” y que el agresor haya sido detenido antes de concretar el atentado.
En el mismo comunicado, el presidente Javier Milei apuntó contra “la retórica violenta de la izquierda en todas partes del mundo que promueven este tipo de ataques”.
