Los estudios médicos descartaron un desgarro en el mediocampista de Boca. El volante padece una fuerte contractura y, aunque arrastra una sobrecarga, su presencia en la Copa del Mundo no corre peligro.
Una ráfaga de tranquilidad sopló sobre el búnker de la Selección argentina en la antesala de la Copa del Mundo 2026. Luego de horas de profunda preocupación por el estado físico de Leandro Paredes, los exámenes médicos trajeron una excelente noticia para el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni al confirmar que el futbolista no sufrió un desgarro, lo que despeja los fantasmas de una posible baja de último momento para el torneo que iniciará formalmente el próximo 11 de junio.
La información fue ratificada por el periodista Gastón Edul en la pantalla de TyC Sports, donde se detalló que el volante de Boca Juniors padece únicamente una contractura severa que le genera una persistente molestia física. Debido a este panorama, se prevé que el mediocampista realice trabajos diferenciados y no se encuentre en óptimas condiciones mecánicas de cara al primer entrenamiento oficial de la delegación albiceleste en la ciudad de Kansas City.
El foco de alarma se había encendido el pasado jueves durante la eliminación de Boca en la fase de grupos de la Copa Libertadores frente a Universidad Católica de Chile. Paredes sintió el pinchazo durante la entrada en calor sobre el césped de la Bombonera, pero decidió disputar la totalidad de los noventa minutos dada la trascendencia del encuentro.
Tras el partido, el propio futbolista de 31 años admitió ante la prensa que arrastraba una sobrecarga en el isquiotibial durante toda la semana previa, revelando que el entrenador xeneize le había pedido que fuera sincero y se cuidara para lo que venía, aunque el jugador insistió en no abandonar a sus compañeros en una cita tan determinante.
Para el esquema de Lionel Scaloni, la recuperación a contrarreloj de Paredes resulta fundamental. Si bien en el último tiempo ha alternado la titularidad, se mantiene como una de las piezas clave del recambio y es usualmente una de las primeras opciones de ingreso para oxigenar la mitad de la cancha en los momentos de mayor presión.
La evolución del volante central determinará si podrá sumar minutos en los dos encuentros preparatorios que la Selección argentina tiene agendados en suelo estadounidense como previa directa a la competencia oficial. El cronograma estipula un primer compromiso frente al seleccionado de Honduras en el estado de Texas, seguido por un último examen frente a Islandia en Alabama, dos pruebas en las que el cuerpo técnico evaluará minuciosamente el estado físico de todo el plantel.
