Pese a que la facturación creció un 15,7% nominal con respecto al mismo mes de 2025, el avance de la inflación en el NOA (34,2%) erosionó el poder de compra. El desempeño provincial quedó 10 puntos por debajo del promedio nacional.
Las ventas en los supermercados de La Rioja sufrieron una fuerte contracción en términos reales durante el mes de julio. Según los últimos datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la facturación en la provincia registró un incremento nominal del 15,7% en comparación con igual mes del año anterior. Sin embargo, al contrastar este desempeño con la inflación interanual proyectada para la región del NOA en dicho período (34,2%), el consumo real en el sector mostró un desplome del 18,5%.
En términos absolutos, el volumen operado en el territorio riojano superó los $11.185 millones a lo largo del séptimo mes del año. El relevamiento del organismo nacional, que abarca a las 16 cadenas y bocas de expendio de más de 300 m² en la provincia, contabilizó un total de 307.550 operaciones concretadas, con un ticket promedio de $36.370 por compra.
Brecha con la media nacional
El impacto del retroceso en la demanda interna fue más severo en la provincia que en el resto del país. A nivel nacional, las operaciones en supermercados mostraron un incremento promedio del 25,8% respecto de julio de 2025. De este modo, la actividad comercial en las grandes superficies de La Rioja se ubicó 10,1 puntos porcentuales por debajo de la media nacional, reflejando una mayor pérdida del poder adquisitivo en el plano local frente a la evolución del costo de vida.
