La confirmación del cierre definitivo del Plan Remediar por parte del Gobierno nacional encendió las alarmas en la provincia ante las severas consecuencias sanitarias y económicas que provocará el fin del envío de medicamentos gratuitos. La medida impacta de lleno en la red de contención pública, dejando a miles de riojanos sin acceso a insumos básicos para sus tratamientos.
En diálogo con la Agencia Noticias, la coordinadora ejecutiva del Plan Provincial de Salud, Romina Cuello, expuso la gravedad de la situación y confirmó que el cese de los botiquines afectará de manera directa a unos 100 efectores sanitarios de La Rioja, los cuales garantizaban un volumen aproximado de 360 mil recetas anuales a la población. La interrupción abarca desde tratamientos pediátricos, corticoides e insumos para infecciones respiratorias y urinarias, hasta fármacos esenciales como antihipertensivos e hipoglucemiantes.
El aspecto más crítico del recorte nacional radica en la interrupción de la medicación para personas con enfermedades crónicas, como diabetes e hipertensión, quienes requieren asistencia diaria y continua para sostener su vida.
Al respecto, la funcionaria lanzó una dura advertencia sobre las consecuencias en la salud de la población: «Tenemos muchos pacientes con patologías crónicas que necesitan estos medicamentos. Si los dejamos de atender o quedan sin la medicación, nos lleva a complicaciones que pueden llegar a la muerte, sin hablar de que también nos va a generar un aumento en las internaciones por la falta de tratamiento».
Golpazo al presupuesto provincial y desabastecimiento masivo
A la emergencia sanitaria se le suma una fuerte complicación financiera. La baja del programa fue comunicada por Nación hace aproximadamente un mes de forma imprevista, por lo que la provincia no tenía contemplado este gasto dentro de su presupuesto anual, obligando a una reestructuración de partidas sobre la marcha para intentar frenar el impacto.
Para empeorar el panorama, el cierre del programa a nivel nacional provocará una crisis de abastecimiento a escala general. Al quedarse sin asistencia centralizada, todas las provincias saldrán en simultáneo al mercado privado a comprar los remedios que antes enviaba Nación, lo que colapsará la oferta disponible. «Al ser una medida para todo el país, las provincias van a empezar a buscar los medicamentos al mismo tiempo, por lo que también vamos a empezar a tener faltas en las droguerías», concluyó Cuello sobre el inminente desabastecimiento.
