La Policía de Bolivia detuvo a un hombre y una mujer señalados como posibles responsables del ataque armado contra la abogada Nadia Beller, ocurrido el lunes en Santa Cruz de la Sierra. La investigación también analiza mensajes que vincularían al exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimedo, con el hecho, aunque la Justicia todavía debe determinar las responsabilidades.
La investigación por el atentado contra la abogada boliviana Nadia Beller sumó este viernes dos detenidos. Se trata de un hombre y una mujer que fueron señalados como posibles responsables del ataque ocurrido el lunes frente al hotel Swissôtel de Santa Cruz de la Sierra.
Los sospechosos fueron trasladados a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), donde quedaron a disposición de la investigación. Está previsto que el Ministerio Público tome declaración a ambos mientras continúan las pericias y la recopilación de testimonios para determinar qué participación tuvieron en el ataque.
El hecho ocurrió durante la noche del 17 de agosto, cuando dos hombres que llevaban indumentaria similar a la de repartidores de comida interceptaron a Beller cuando salía del hotel y le dispararon en varias oportunidades. Tras el ataque, los agresores le robaron el teléfono celular y la cartera y escaparon del lugar.
La abogada, de 33 años, recibió múltiples impactos de bala en el tórax, el cuello, el brazo derecho y el hombro izquierdo. Debido a la gravedad de las heridas debió ser sometida a una intervención quirúrgica de urgencia, en la que se le colocaron una placa y clavos provisionales.
Un informe médico confirmó además que Beller cursa un embarazo de entre cuatro y seis semanas. Según trascendió, su evolución es favorable y se esperaba que recibiera el alta médica en las próximas horas, aunque permanecería bajo resguardo.
El caso también quedó atravesado por las acusaciones de Beller contra Fernando Cerimedo, exasesor del presidente argentino Javier Milei. La abogada sostuvo públicamente que el ataque habría sido ordenado para silenciarla e impedir que difundiera información vinculada con presuntos hechos de corrupción que involucrarían a la familia del presidente boliviano Rodrigo Paz.
La investigación tomó especial relevancia luego de que se conocieran mensajes que, según la acusación, podrían comprometer a Cerimedo. Entre ellos aparece una conversación en la que se habría informado: “Hermano, en este momento le dispararon”.
Por su parte, la defensa de Cerimedo sostuvo inicialmente la hipótesis de un posible “autoatentado”, una línea que fue descartada por el informe médico mencionado.
