El organismo europeo exige preservar pruebas y no descarta demandas tras el retiro del polémico proyecto FFE, que buscaba vender activos del Mundial a fondos privados.
El fútbol mundial vive momentos de máxima tensión institucional. La UEFA notificó formalmente a la FIFA que evalúa iniciar acciones legales, arbitrajes y denuncias regulatorias contra la entidad conducida por Gianni Infantino, luego del estrepitoso fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). Esta iniciativa buscaba incorporar capitales privados al negocio comercial de los Mundiales y fue desactivada tras una rebelión sin precedentes del bloque europeo.
El plan, guardado bajo estricto hermetismo hasta su filtración, pretendía recaudar alrededor de 4.200 millones de dólares cediendo participación accionaria de una nueva filial societaria a fondos de inversión y al banco JP Morgan. Sin embargo, la reacción no se hizo esperar: las 55 federaciones asociadas a la UEFA amenazaron con un boicot total a las competencias de la FIFA, forzando al dirigente suizo a dar un volantazo y retirar la propuesta.
En su advertencia legal, la UEFA exigió la preservación inmediata de toda la documentación, correos electrónicos y mensajería vinculados a la gestación del proyecto FFE, advirtiendo que cualquier eliminación de archivos será considerada destrucción de evidencia.
El conflicto dejó severamente desgastada la figura de Infantino, a quien desde la UEFA consideran con la credibilidad agotada de cara a las elecciones de 2031. A las duras críticas de confederaciones como la AFC y la Concacaf se sumaron cortocircuitos internos en la propia sede de Zúrich, donde parte del personal ejecutivo manifestó sentirse «engañado» por el manejo unipersonal de la propuesta. Aunque el presidente de la FIFA aún conserva el respaldo de la Conmebol y la CAF, la fractura con el fútbol europeo abre un escenario de desenlace incierto para el futuro de la gobernanza global.
