Boca Juniors estuvo al borde del papelón en la noche del jueves en los 16avos de la Copa Sudamericana. Los dirigidos técnicamente por Rodolfo Arruabarrena perdieron por 1-0 en los 90 minutos frente a O’Higgins en Chile, pero la serie al culminar 1-1 fue a penales, donde el Xeneize encontró la victoria al ganar por 4-3, debido a dos fallos del dueño de casa.
La clasificación le permite a los hombres del Vasco tener la tranquilidad de haber accedido a octavos, donde se medirán con Recoleta de Paraguay, un rival que debería ser accesible, pero deberá mejorar mucho el equipo en su rendimiento para poder sortear ese escollo.
Boca tuvo unos primeros 10 minutos muy interesantes, con un Aranda muy incisivo por la banda izquierda, pero con el correr del reloj empezó a perder fuerza y el local se hizo fuerte, generando aproximaciones, poco amenazantes, pero imponiendo condiciones, aunque sin hacer responder demasiado al colombiano Montero.
En el complemento el local entró con otro impulso al campo y encontró a los 27 minutos el gol con un zurdazo de Francisco González, el chico argentino surgido en las inferiores de Newell’s de Rosario, que capitalizó un error de Nicolás Figal y venció a Montero con un tiro ajustado contra el palo derecho.
Arruabarrena prácticamente no metió cambios y en el final tuvo posibilidades para lograr un empate sin embargo el trámite fue a penales, donde los chilenos fallaron dos tiros, y pese a la mala determinación de Aranda que la quiso picar y la atrapó el arquero, Boca ganó la serie y ahora se enfrentará a Recoleta de Paraguay.
