La ola polar que afecta a gran parte del país volvió a tensionar el sistema energético y generó cuestionamientos de sectores industriales al Gobierno nacional por las restricciones en el suministro de gas. Hay unas 120 plantas industriales con el servicio limitado, mientras la Nación prioriza el abastecimiento residencial en el pico de demanda invernal.
La medida golpeó a la actividad productiva, en especial en las provincias del norte. El aumento del consumo en los hogares obligó a privilegiar viviendas, escuelas y hospitales, lo que derivó en cortes para industrias con contratos interrumpibles y restricciones para empresas con contratos firmes. El sector remarca que la situación se repite todos los inviernos, aunque este año se agravó por la intensidad del frío.
Las cámaras industriales estiman que las restricciones podrían extenderse entre 60 y 90 días, y advierten que, sin inversión en infraestructura, los cortes volverán cada vez que suba el consumo por el frío.
Impacto en las economías regionales
Uno de los focos de mayor preocupación está en Salta, donde la Unión Industrial provincial alertó que la incertidumbre en el abastecimiento de GNL golpea a los ingenios azucareros, la industria citrícola y las fábricas cerámicas.
En Tucumán, Naturgy notificó a las fábricas que debían bajar a cero el consumo de gas natural «hasta nuevo aviso», en la llamada «rampa de corte cero metro cúbico». El citrícola fue de los sectores más afectados: algunas empresas dejaron de recibir fruta y otras suspendieron el secado de cáscaras para alimentación animal. También hubo problemas en fábricas de La Plata por recortes de Camuzzi.
Costos y decisiones oficiales
Las entidades empresarias atribuyen la crisis al mayor consumo y a problemas estructurales: la capacidad de transporte firme hacia el Noroeste cayó cerca de un 35% tras cambios regulatorios, se demoró la reversión del Gasoducto Norte y se agota la producción de la Cuenca Noroeste.
A eso se suma el salto del costo del GNL importado, que pasó de unos 11 dólares por millón de BTU el año pasado a más de 26 dólares actualmente, por la suba internacional de la energía y el conflicto en Medio Oriente. Las industrias cuestionan, además, que el Gobierno haya devuelto a Enarsa el manejo de las importaciones.
Según el Enargas, la demanda nacional de gas llegó a 160,4 millones de metros cúbicos diarios, más de la mitad por consumo residencial. El sector insiste en que los cortes no responden solo al frío, sino a un déficit de infraestructura.
