Científicos e investigadores se movilizaron este miércoles en distintos puntos del país para denunciar un nuevo ajuste sobre el sistema científico nacional. Entre los principales reclamos advirtieron que 379 becarios posdoctorales del CONICET podrían perder su trabajo y exigieron la reincorporación de los trabajadores despedidos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en un contexto marcado por protestas y un fuerte operativo de seguridad.
La concentración principal se realizó en el Polo Científico, en la Ciudad de Buenos Aires, donde investigadores, becarios y representantes gremiales alertaron sobre la situación de quienes finalizarán sus becas posdoctorales mientras esperan la resolución de concursos para el ingreso a la carrera científica. Según denunciaron, la falta de prórrogas dejaría sin empleo a 379 investigadores que acumulan alrededor de ocho años de formación académica.
Durante la manifestación, también reclamaron por las bajas registradas en la cobertura de la obra social Unión Personal y denunciaron dificultades para acceder a prestaciones médicas. La protesta se desarrolló bajo un amplio operativo de la Policía de la Ciudad, que restringió el avance de los manifestantes.
Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la investigadora del CONICET Nuria Giniger sostuvo que la medida profundiza el éxodo de científicos y afecta especialmente a investigadores jóvenes con formación doctoral. Además, señaló que la reducción de becas limita las posibilidades de continuidad laboral dentro del sistema científico.
Los gremios afirmaron que, desde el inicio de la actual gestión nacional, el CONICET perdió alrededor de 3.000 investigadores y aseguraron que la disminución de recursos compromete la producción científica y tecnológica del país.
En paralelo, trabajadores despedidos de la Comisión Nacional de Energía Atómica se movilizaron tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en Bariloche para exigir reincorporaciones y denunciar el impacto del ajuste sobre el sector nuclear.
En la sede central de la CNEA, en el barrio porteño de Belgrano, los manifestantes denunciaron la presencia de efectivos de Gendarmería que impidieron el ingreso de trabajadores que habían participado de las protestas. Tras la movilización, las autoridades del organismo convocaron a una reunión con los representantes gremiales para este jueves.
El presidente de la CNEA, Martín Porro, aseguró que los despidos no alcanzaron a científicos sino a personal administrativo. Sin embargo, esa afirmación fue cuestionada por trabajadores desvinculados, quienes señalaron que entre los cesanteados hay especialistas que desempeñaban funciones técnicas altamente calificadas.
En Bariloche, empleados del Centro Atómico realizaron una protesta con cortes intermitentes sobre rutas de acceso a la ciudad para visibilizar el conflicto. Desde ATE remarcaron que la actividad de la CNEA resulta estratégica para el desarrollo de aplicaciones vinculadas a la medicina, la industria y la producción de energía nuclear, y advirtieron que la reducción de personal compromete capacidades científicas y tecnológicas consideradas clave para el país.
