Tras los recientes cambios en el Gabinete, la secretaria general de la Presidencia busca centralizar el control de las negociaciones y acelerar las reformas del Ejecutivo.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, avanza firmemente en la ampliación de su poder político dentro del Congreso de la Nación. En una reunión clave mantenida en la Casa Rosada con senadores y diputados de La Libertad Avanza, la funcionaria presentó oficialmente a su nuevo equipo de colaboradores con el objetivo claro de recuperar la iniciativa política y acelerar el debate de las reformas enviadas por el Poder Ejecutivo.
Para esta nueva etapa de gestión, la menor de los Milei ha diseñado una estructura de contención y seguimiento legislativo apoyada en figuras clave del oficialismo. El núcleo duro de su confianza se mantiene bajo el respaldo de los primos Eduardo «Lule» Menem y Martín Menem, junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli. Asimismo, la articulación técnica y parlamentaria sumó los nombres de Ignacio Devitt, actual secretario de Asuntos Estratégicos y futuro vicejefe de Gabinete, y de Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado. La nómina se completa en el área comunicacional con Fabián Fernández, secretario de Comunicación, y Ariel Ferrentino, asesor de comunicación del bloque.
Uno de los puntos más destacados de la reorganización es el nuevo esquema de conducción de las bancadas oficialistas. Si bien se ratificó el poder de Gabriel Bornoroni en la Cámara de Diputados y de Patricia Bullrich en el Senado, la conducción de la Casa Rosada ha decidido recortar el margen de autonomía de la legisladora en la Cámara Alta.
Fuentes legislativas admitieron que los movimientos por cuenta propia de Bullrich generaron cierto malestar en la cúpula del poder, señalando que, aunque se encuentra alineada, a veces sus acciones individuales obligan a recalcular el mapa de aliados durante la preparación de las sesiones. Para neutralizar estas tensiones y ordenar las prioridades, el ministro coordinador ya mantuvo un encuentro con la senadora en el Senado. En paralelo, Karina Milei implementó dos medidas concretas: la creación de un grupo de mensajería cerrado con sus alfiles para seguir al detalle cada negociación y la decisión estratégica de motorizar e iniciar los proyectos más trascendentes de la gestión prioritariamente a través de la Cámara de Diputados.
Con el reordenamiento interno ya asentado, el oficialismo se muestra optimista respecto a reactivar la actividad parlamentaria en ambas cámaras y confía en debilitar los frentes opositores. En los pasillos de Balcarce 50 reina la ironía respecto al nuevo escenario, donde los funcionarios aseguran que los principales perjudicados por este corrimiento de piezas han sido los integrantes de Unión por la Patria.
