Sin previo aviso al personal ni a las gerencias, el Gobierno nacional confirmó el despido de 170 trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), equivalente al 20% de su planta contratada. La medida representa un nuevo avance en el proceso de ajuste y desmantelamiento del sistema científico y tecnológico del país.
Los despidos alcanzan a la mitad de un universo de 340 contratos que debían ser renovados, generando un clima de profunda incertidumbre laboral en un organismo considerado estratégico para el desarrollo nacional. Este recorte se da en medio de un ajuste general sobre el empleo público, que ya registra una baja de 71.025 puestos en el Estado nacional.
En el caso particular de la CNEA, la estructura se ha visto reducida de manera drástica, pasando de 645 a tan solo 272 cargos, lo que impacta directamente en su capacidad operativa y en la gestión de programas fundamentales.
Desde el sector advierten que estas decisiones ponen en serio riesgo la continuidad de la investigación científica, la producción de energía nuclear y la formación de recursos humanos altamente especializados que el país ha desarrollado durante décadas.
Como respuesta a estas medidas, las y los trabajadores de la institución expresaron su más enérgico rechazo y convocaron a una concentración y movilización para alertar sobre la pérdida de capacidades tecnológicas soberanas y reivindicar la importancia de la ciencia y la tecnología para el futuro de la Argentina.
“Hasta ahora se habla del 20% del personal contratado, que hasta hoy eran alrededor de 350. No le avisaron a nadie, estamos relevando la lista. La gente se fue enterando que se queda sin trabajo con un día de anticipación”, denunció Martín Iofrida, Secretario General de la Asociación de profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear (APCNEAN), en diálogo con Tiempo.
