Ante la inminente asunción de Santilli como jefe de Gabinete, el gobernador Ricardo Quintela afirmó que no espera un cambio en el vínculo entre la Nación y La Rioja porque, sostuvo, el Gobierno nacional mantiene una política de distanciamiento con las provincias cuyos mandatarios no comparten su proyecto político. Además, cuestionó el rumbo económico de la gestión libertaria, defendió un modelo de desarrollo con mayor presencia del Estado y reclamó que los funcionarios nacionales rindan cuentas por su gestión.
El gobernador Ricardo Quintela aseguró que la llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete no modificará la relación entre el Gobierno nacional y la provincia de La Rioja. Según afirmó, la administración nacional mantiene una postura de distanciamiento hacia los gobernadores que expresan una visión política diferente y no espera que esa situación cambie con el recambio de funcionarios.
«Yo estimo que la relación con nuestra provincia va a seguir siendo como hasta ahora: nula por parte de ellos, porque no quieren tener una relación con alguien que piensa distinto», sostuvo el mandatario al ser consultado sobre la próxima asunción del nuevo jefe de Gabinete.
Quintela aseguró que las diferencias con la Casa Rosada trascienden las cuestiones institucionales y responden a dos modelos de país contrapuestos. En ese sentido, defendió un Estado con un rol activo para garantizar derechos básicos y promover el desarrollo económico.
«Nosotros planteamos un proyecto de país diferente, donde toda nuestra gente pueda tener acceso a la alimentación, a la salud, a la educación, a una vivienda y a vivir con dignidad. También que los jubilados tengan sus medicamentos, que los pensionados puedan actualizar sus ingresos y que los pacientes oncológicos reciban gratuitamente los tratamientos que necesitan. Todo eso es posible con un gobierno que piense en el crecimiento y el desarrollo del país», expresó.
El gobernador sostuvo que la Argentina necesita avanzar hacia un modelo basado en la producción y el empleo y cuestionó la visión económica del oficialismo nacional: «Nosotros pensamos distinto. No únicamente el mercado financiero puede resolver los problemas de un país. Son las autoridades elegidas por el pueblo las que tienen que marcar el camino y administrar los intereses de la Argentina con un criterio de distribución equitativa», afirmó.
En ese marco, insistió en la necesidad de impulsar políticas orientadas a la reindustrialización, el fortalecimiento del sector agropecuario y la generación de puestos de trabajo: «Tenemos que demostrar que se puede construir un país con oportunidades para todos, pensado para llegar a todos los argentinos», agregó.
Críticas a Adorni y al Gobierno nacional
Consultado sobre la renuncia de Manuel Adorni, Quintela calificó como «grave» la situación del funcionario, aunque sostuvo que el problema central excede ese episodio: «Por supuesto que es grave que un funcionario de ese nivel tenga acusaciones y haya mentido al pueblo argentino. Pero, en términos de corrupción, es una aguja en un pajar. La cosa grande va por otro lado», afirmó.
A partir de ello, reclamó que, una vez finalizados sus mandatos, los principales funcionarios nacionales rindan cuentas por su gestión: «Hay que investigarlos y no permitir que salgan del país cuando culminen sus mandatos. Tienen que rendir cuentas al pueblo argentino sobre qué hicieron con la plata de los argentinos, con la deuda que nos dejaron y con la esperanza del pueblo argentino», sostuvo.
Finalmente, Quintela volvió a cuestionar el rumbo económico del Gobierno nacional y afirmó que las reformas que impulsa la administración libertaria perjudican a la mayoría de la población: «Todas las reformas económicas que dicen que faltan hacer son perjudiciales para el conjunto del pueblo argentino. A nosotros nos interesa una política de desarrollo, de industrialización del país, de generación de puestos de trabajo y de inversiones», concluyó.
