La tasa de desocupación en Argentina alcanzó el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, según informó el INDEC. Si bien el indicador mostró una leve baja de 0,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo período de 2025, cuando había sido del 7,9%, registró un incremento de 0,3 puntos respecto al último trimestre del año pasado.
Los datos oficiales reflejan un mercado laboral que logró absorber una mayor demanda de empleo, aunque con un marcado crecimiento de formas de trabajo más precarias. En este contexto, la informalidad laboral pasó del 42% al 44,2% en términos interanuales, mientras que la subocupación -que comprende a quienes trabajan menos de 35 horas semanales y desean trabajar más- aumentó de manera significativa, al pasar del 11,4% al 12,5%.
Si se extrapolan los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) al total del país, la cantidad de personas desocupadas durante el primer trimestre de 2026 alcanzó aproximadamente 1,7 millones. La cifra representa unas 5.000 personas menos que las registradas en igual período de 2025, aunque implica un aumento de alrededor de 70.000 desocupados en relación con el trimestre inmediatamente anterior.
*Más empleo, pero de menor calidad*
El informe del INDEC muestra que la tasa de actividad -que mide la proporción de personas dispuestas a trabajar- creció del 48,2% al 48,6% en comparación con el primer trimestre del año pasado. En paralelo, la tasa de empleo pasó del 44,4% al 44,8%.
Estos datos indican que el mercado laboral logró incorporar a más personas que buscaban trabajo, evitando un aumento más pronunciado del desempleo. Sin embargo, especialistas advierten que gran parte de esa absorción se produjo mediante empleos informales o de jornada reducida, lo que explica el crecimiento simultáneo de la informalidad y la subocupación.
En términos prácticos, el mercado laboral mantiene relativamente estable la cantidad de desocupados, pero a costa de una mayor precarización de las condiciones laborales.
El comportamiento del desempleo también mostró variaciones según la edad y el sexo de los trabajadores. En el segmento de hasta 29 años se observó una reducción de la desocupación tanto en varones como en mujeres. En los hombres jóvenes la caída fue de 1,5 puntos porcentuales, mientras que en las mujeres de la misma franja etaria la disminución alcanzó los 5 puntos.
Por el contrario, entre las personas mayores de 30 años el desempleo aumentó. En los varones la suba fue de 4,5 puntos porcentuales y en las mujeres de 1,9 puntos.
