Por Mariangel Oviedo Andrada
La Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) impulsa un proyecto pionero de Gemelos Digitales a partir de la incorporación de tecnología LIDAR, un equipamiento de alta precisión que permite generar réplicas tridimensionales exactas de infraestructuras y territorios.
La iniciativa fue posible gracias a una convocatoria del programa Equipar Ciencia, impulsado por el entonces Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación en 2023.
«El LIDAR es un escáner que emite un haz de luz y genera una réplica digital exacta de la superficie sobre la que se expande ese sensor», explicó el licenciado Juan Lucas Maldonado, integrante del proyecto. «Nos permite obtener una réplica 3D de la infraestructura con una precisión milimétrica, generando una nube de puntos con ubicación satelital de gran exactitud».
Según detalló, el equipamiento fue pensado inicialmente para aplicaciones vinculadas a la arqueología y las ciencias sociales, aunque hoy sus posibilidades de uso abarcan múltiples áreas vinculadas al desarrollo territorial.
Una herramienta para comprender mejor el territorio
Maldonado aclaró que, si bien la inteligencia artificial puede incorporarse en algunos procesos de análisis, no constituye un requisito para el funcionamiento de la tecnología.
«No hay tecnologías de inteligencia artificial que intervengan obligatoriamente en esto. Puede ser una herramienta más para el procesamiento de datos, pero no es algo de lo que dependa el proyecto», señaló.
Entre las aplicaciones concretas mencionó la planificación urbana, el monitoreo de infraestructura, el análisis del estado de calles y rutas, el seguimiento de cuencas hídricas y la evaluación de obras públicas.
«Las principales aplicaciones que encontramos tienen que ver con poder conocer de manera más detallada el territorio para brindar soluciones vinculadas a la planificación urbana, el tránsito, las obras de infraestructura o el seguimiento histórico de distintos sectores de una provincia o una región», indicó.
Desde su formación como sociólogo, Maldonado destacó además el potencial de la herramienta para abordar problemáticas sociales y ambientales.
«La idea es poder comprender de mejor manera el territorio teniendo en cuenta, por ejemplo, la detección de basurales y el impacto que esto puede tener en la salud, pensar los efectos de las inundaciones o construir mapas de vulnerabilidad social», afirmó.

Una oportunidad para el Norte Grande
El especialista destacó que existen muy pocos sensores de estas características en Argentina, por lo que considera que la iniciativa representa una oportunidad estratégica para toda la región.
«Es una herramienta que está a disposición de la articulación tanto con el sector público como con el sector privado y está pensada principalmente para el desarrollo regional», sostuvo.
En ese sentido, remarcó la vocación de apertura de la UNSE para generar proyectos conjuntos con distintos actores e instituciones.
«Creemos que toda tecnología, cuando es bien aprovechada, trae buenos frutos. Estamos abiertos al diálogo y a la articulación con profesionales de todo tipo», expresó.

Ciencia pública e innovación territorial
Uno de los aspectos distintivos de la experiencia es que el proyecto se desarrolla desde la Facultad de Humanidades de la UNSE, incorporando una mirada interdisciplinaria sobre tecnologías que tradicionalmente estuvieron asociadas a la ingeniería y la geomática.
La adquisición del equipamiento se concretó mediante una política pública nacional de fortalecimiento científico. En un contexto donde el área de Ciencia y Tecnología perdió rango ministerial y sufrió fuertes recortes presupuestarios, la experiencia santiagueña muestra el impacto concreto que pueden tener las inversiones en infraestructura científica para generar capacidades estratégicas en las universidades públicas y contribuir al desarrollo de las regiones.
