Una de las modificaciones reglamentarias implementadas para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 fue señalada luego de varias situaciones ocurridas durante los primeros partidos del certamen. La norma, incorporada por la International Football Association Board (IFAB) con el objetivo de agilizar el juego y reducir las pérdidas deliberadas de tiempo, obliga a los futbolistas que reciben atención médica dentro del campo a permanecer al menos un minuto fuera de la cancha antes de poder reingresar.
Aunque la medida fue diseñada para desalentar simulaciones y evitar interrupciones constantes, distintos episodios registrados en el torneo despertaron críticas porque, en algunos casos, termina perjudicando al jugador que sufrió la infracción y beneficiando indirectamente al equipo rival.
Uno de los casos más comentados ocurrió durante el encuentro entre Francia y Senegal. En una jugada ofensiva del conjunto africano, Ismaila Sarr recibió un fuerte pisotón involuntario por parte del defensor francés William Saliba. El árbitro Alireza Faghani no advirtió la infracción y permitió que el juego continuara.
Minutos después, ante la imposibilidad del futbolista senegalés de recuperarse por sus propios medios, el partido fue detenido para que recibiera atención médica. En aplicación de la nueva normativa, Sarr debió abandonar temporalmente el terreno de juego durante un minuto una vez reanudado el encuentro. Como la acción no fue sancionada y el VAR no tiene facultades para intervenir en este tipo de situaciones, el equipo que sufrió la infracción quedó momentáneamente con un jugador menos.
Una situación similar se produjo en el partido entre Costa de Marfil y Ecuador. Durante una jugada de pelota parada, Moisés Caicedo recibió un golpe de Wilfried Singo. El árbitro François Letexier tampoco consideró que existiera falta y, tras detener el juego para que el ecuatoriano fuera asistido, debió aplicar la misma regla. Caicedo permaneció fuera del campo mientras el partido continuaba.
Incluso una de las máximas figuras del torneo, Kylian Mbappé, se vio alcanzado por la disposición luego de recibir un pelotazo en el rostro que obligó a la intervención médica. Como establece el reglamento, también tuvo que abandonar temporalmente el campo de juego.
La modificación forma parte de la Regla 5.3 de la IFAB y establece que cuando una lesión obliga a detener el juego o demora su reanudación, el futbolista atendido deberá salir del terreno y solo podrá regresar después de transcurrido un minuto desde que la pelota vuelva a estar en juego.
La normativa contempla excepciones para determinadas situaciones, como lesiones de arqueros, choques entre compañeros que requieren atención simultánea o acciones en las que el infractor recibe una tarjeta amarilla o roja. Sin embargo, no prevé excepciones para aquellas faltas que el árbitro no observa y que tampoco pueden ser revisadas por el VAR.
Desde la FIFA consideran que la medida contribuye a reducir las simulaciones y favorece una mayor continuidad en el juego. De hecho, algunos analistas sostienen que la prueba piloto viene mostrando resultados positivos en términos de tiempo efectivo de juego.
No obstante, los episodios registrados durante el Mundial abrieron un intenso debate entre especialistas, entrenadores e hinchas. El principal cuestionamiento apunta a que la norma puede generar situaciones injustas cuando el futbolista lesionado es quien termina siendo sancionado con una salida obligatoria, mientras que el responsable de la acción continúa en el campo sin consecuencias.
A medida que avance el torneo, la discusión sobre los efectos no previstos de esta modificación reglamentaria promete seguir ocupando un lugar importante en el análisis del juego y podría derivar en futuras revisiones por parte de los organismos encargados de elaborar las reglas del fútbol.
