Con dos derrotas y dos empates en los estrenos, las potencias continentales mostraron un rendimiento muy por debajo de las expectativas en el inicio de la cita mundialista. Argentina y Colombia cierran la participación de la Conmebol con la presión de revertir la tendencia.
El inicio de la Copa del Mundo 2026 en América del Norte dejó un panorama preocupante para el fútbol sudamericano, que completó sus primeros cuatro compromisos con un saldo de dos caídas y dos igualdades. A falta de los debuts de Argentina y Colombia, el balance inicial de la Conmebol expuso severas dificultades colectivas y rendimientos individuales que encendieron las alarmas en la región frente a rivales de menor jerarquía histórica.
La producción más deficiente la protagonizó Paraguay, que sufrió una categórica derrota por 4 a 1 frente a los Estados Unidos en Los Ángeles. El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro se vio superado desde el inicio por el planteo de Mauricio Pochettino, encontrándose en desventaja a los siete minutos tras un gol en contra de Damián Bobadilla.
La falta de respuestas tácticas del equipo guaraní facilitó la tarea del anfitrión, que estiró la diferencia en la primera mitad con un doblete de Folarin Balogun. En el complemento, el descuento de Mauricio Magalhaes no logró torcer el rumbo del encuentro, que quedó sentenciado sobre el cierre con el gol de Giovanni Reyna.
Por su parte, Brasil tampoco logró plasmar su favoritismo y debió conformarse con un magro empate 1 a 1 ante Marruecos en Nueva Jersey. Los conducidos por Carlo Ancelotti se vieron sorprendidos por la intensidad del conjunto africano, que se puso en ventaja a través de Ismael Saibari. Aunque la jerarquía individual de Vinicius Jr. permitió alcanzar la igualdad minutos más tarde, el andamiaje colectivo del pentacampeón volvió a dejar dudas y careció del volumen de juego necesario para quedarse con los tres puntos.
La jornada también registró una frustración para Ecuador, que en los papeles afrontaba un debut accesible pero terminó cayendo por la mínima diferencia ante Costa de Marfil. El equipo careció de la eficacia necesaria en el arco rival, estrellando dos remates en el travesaño durante su mejor pasaje del partido. El desgaste físico y la falta de gol terminaron pasando factura en el último minuto del encuentro, cuando Amad Diallo capitalizó una jugada para darle el triunfo definitivo a los africanos.
Finalmente, Uruguay salvó un punto con angustia tras igualar 1 a 1 frente a Arabia Saudita, en un compromiso donde el recuerdo del tropiezo argentino en la edición de 2022 operaba como advertencia. El seleccionado charrúa lució inconexo en la primera mitad y se fue al descanso en desventaja por el gol de Abdulelah Al-Amri.
En el segundo tiempo, el ingreso de variantes modificó la postura del equipo, que logró arrinconar al rival y rescatar el empate definitivo por intermedio de Maximiliano Araujo, evitando una caída histórica pero confirmando las dificultades generales de la región.
Con este escenario de paridad y rendimientos discretos, la expectativa se traslada ahora a las dos selecciones restantes del continente. Argentina asumirá su debut frente a Argelia esta noche, mientras que Colombia hará lo propio contra Uzbekistán el miércoles, con la obligación de aportar los primeros triunfos para el fútbol sudamericano en el certamen.
