El jefe de Gabinete reapareció en Casa Rosada en medio de investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito, aunque esquivo preguntas sobre el tema. Justificó las restricciones al periodismo por razones de seguridad.
El jefe de Gabinete Manuel Adorni retomó este lunes sus habituales conferencias de prensa en Casa Rosada tras más de un mes de ausencia, en medio de las investigaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito que pesan sobre él.
En su reaparición, el vocero presidencial justificó las restricciones que se mantuvieron durante más de diez días para el ingreso de periodistas al edificio. «Tomamos conocimiento de una filmación mediante una cámara espía en espacios no autorizados por parte de un periodista acreditado, material que fue difundido en un programa de televisión, mientras la Justicia investiga un servicio de espionaje extranjero acusado de financiar medios en Argentina», afirmó.
Adorni descartó que las medidas impliquen un avance sobre la libertad de prensa y defendió la gestión «Hemos compartido hasta aquí 215 conferencias y respondido más de dos mil preguntas. Bajo ningún otro gobierno tuvieron tanta libertad». Sin embargo, advirtió que «no vamos a dejar que detrás de ella se cometan actos que pongan en riesgo la seguridad nacional». Respecto del futuro, prometió que los protocolos «serán más flexibles» cuando Casa Militar entienda que no existe riesgo adicional.
El regreso del vocero coincide con el avance de la causa judicial en su contra. Según fuentes judiciales, el expediente suma elementos que profundizan las sospechas sobre un posible desbalance entre sus ingresos declarados y su patrimonio. Su última aparición pública en este formato había sido el 25 de marzo, días después de que trascendieran detalles sobre sus viajes y la incorporación de nuevos bienes.
En la conferencia, Adorni también se refirió a las encuestas que marcan una caída en la imagen positiva del Gobierno y sostuvo que no gobiernan pensando en los sondeos sino en «mejorar la calidad de vida de los argentinos». Evitó, en cambio, pronunciarse sobre el aumento salarial del 123% que recibirán entre enero y junio más de mil funcionarios nacionales cuyos sueldos estuvieron congelados hasta 2025. «No leí las notas y no voy a hacer declaraciones», respondió.
