En declaración a Agencia de Noticias La Rioja, Gustavo Castro, Secretario General de la Federación Obrera de la Industria del Vestido y Afines (FONIVA), confirmó que la empresa cerró sus puertas por la abrupta caída del consumo y la competencia desleal con importaciones. «Hace 3 años teníamos el anuncio de una empresa que se radicaba cada mes y hoy todos los meses se anuncia el cierre de una empresa», lamentó Castro. Cinco empresas textiles cerraron en los últimos 3 años en la provincia.
La crisis nacional se profundiza en La Rioja dejando a cientos de personas sin su sustento diario. Esta vez, la empresa Rioja Textil despidió la semana pasada a 17 trabajadores.
«En vísperas del Día del Trabajador, los ahora ex trabajadores de Rioja Textil recibieron el telegrama de despido», comentó Castro, y detalló «Es una empresa que se había radicado hace poco más de tres años en nuestra provincia. Cuando se abrió la posibilidad para que la empresa se radicara en nuestro parque industrial, hoy hay una situación contraria, debido a que a esta empresa, como a muchas en nuestra provincia, les venden su producción a marcas nacionales. Estas marcas, ante una situación de bajo consumo que lleva dos años y medio, están sobreestoqueadas y no realizan los pedidos como se hacía antes.»
«Esto también se vio reducido porque estas marcas importan ropa a un costo imposible de competir para la industria nacional», indicó sobre las causas de los despidos, en un contexto en que para el sector textil resulta cada vez más difícil hacer frente a la ola de importaciones.
«Rioja Textil había tenido dificultades para pagar: abonaban el salario en dos partes desde hacía un año, y eso se agravó en los últimos meses. Los trabajadores no tenían nada que hacer y no había expectativas de pedidos ni producción», comentó Castro.
«Es la quinta empresa del sector de confección que cierra sus puertas. Es una situación compleja y tiende a empeorar, porque no hay medidas ni restricciones del gobierno nacional y tampoco se reactivó el consumo para que nuestra industria pueda respirar y sostener sus fuentes de trabajo», indicó el titular de FONIVA.
En los últimos tres años cerraron en La Rioja empresas textiles como Jorge Matz de Chamical, la planta de Hilados, Textilcom, Victoria Outdoor, Luxxo y ahora Rioja Textil en la capital, todas fábricas de confección, dejando a más de 350 trabajadores sin sus puestos de trabajo.
Un panorama más difícil
«La capacidad ociosa que hay en las empresas es terrible. Es triste ver máquinas tapadas o paradas porque las empresas hicieron su ajuste para quedarse con la cantidad de trabajadores justa para la poca producción que tienen», contó el secretario sobre el panorama en la industria.
«Las empresas que producen ropa de trabajo hace un año no producen, porque al no haber obra pública y estar la construcción paralizada, no se vende un conjunto de ropa a nadie. Y las empresas que se presentan en licitaciones no tienen ningún trabajador en blanco y se dedican a importar de otros países», explicó.
«Hace tres años teníamos el anuncio de una empresa que se radicaba cada mes y hoy todos los meses se anuncia el cierre de una empresa», contrastó, y agregó “Cambió el panorama, y eso se debe a las políticas del gobierno nacional de bajar el consumo para reducir la inflación, que nos golpea, y a la apertura indiscriminada de importaciones. Todas las empresas de confección del interior se dedican a vender a las grandes marcas, y esas grandes marcas han optado por importar de países como China o Indonesia, donde les cuesta menos que producir acá.»
