El futbolista riojano Jesús “Bebé” Díaz atraviesa un momento decisivo en su carrera tras concretar su llegada al fútbol de Nueva Zelanda, donde integra el plantel del Mangere United AFC y compite en la League One.
Lejos de ser un salto repentino, su presente es el resultado de una trayectoria de aproximadamente diez años. Díaz dejó su hogar en Arauco en 2016 para perseguir su objetivo profesional en el fútbol, resignando incluso la posibilidad de avanzar en el profesorado de Educación Física. “Esto me llevó 10 años”, expresó al repasar un camino que incluyó etapas en distintos puntos del país y del exterior.
Su carrera lo llevó por clubes de La Rioja, luego a experiencias en Córdoba y más tarde a un paso por Paraguay que no resultó como esperaba. Sin embargo, el jugador sostiene que cada instancia fue parte de su formación: “En el medio pasaron muchas cosas, pero todo es un proceso”, reflexionó.
La oportunidad internacional llegó mientras defendía los colores de Defensores de la Boca. A partir de la intervención de representantes y un proceso de evaluación, su nombre fue considerado entre varios futbolistas hasta quedar seleccionado para ocupar uno de los cupos extranjeros del club neozelandés.
Ya instalado en Oceanía, Díaz destacó el impacto del cambio de vida. “Es un país increíble, con otra forma de vida, otro idioma. Todos los días estoy aprendiendo inglés”, señaló. También valoró la estructura profesional del club, con infraestructura avanzada, acompañamiento nutricional y exigencias físicas constantes.
Dentro del campo de juego, se desempeña como volante central con proyección ofensiva, aportando equilibrio y dinámica al equipo. “No hay que perder el foco, todo esto es esfuerzo”, subrayó.
En el plano personal, reconoció que la distancia con su familia es uno de los aspectos más difíciles, aunque lo asume como parte del camino elegido. “Extraño mucho, pero estoy haciendo lo que siempre quise”, afirmó.
Díaz firmó contrato por un año, sujeto al sistema de visas del país, y su continuidad dependerá del rendimiento deportivo y las oportunidades futuras. Mientras tanto, mantiene una convicción firme: “El fútbol es día a día. Hay que aprovechar cada momento”.
