Una encuesta nacional reveló un deterioro en la percepción social sobre la gestión del presidente Javier Milei, con un aumento de la insatisfacción y una caída en los niveles de apoyo al rumbo económico y político del Gobierno.
Según el relevamiento de la Universidad de San Andrés, casi siete de cada diez argentinos se muestran en desacuerdo con la marcha general de las cosas, lo que representa un 68% de insatisfacción. En paralelo, el nivel de acuerdo con el programa oficial cayó cinco puntos en un mes, pasando del 33% al 28%.
El informe también señala una baja en la aprobación presidencial, que se ubicó en el 36%, tres puntos menos que en la medición anterior, mientras que la desaprobación ascendió al 61%, consolidando una tendencia negativa. A pesar de esta caída, el estudio indica que el mandatario aún conserva mejores niveles de aprobación que el ex presidente Alberto Fernández en el mismo período de su gestión, aunque se encuentra por debajo de Mauricio Macri.
En cuanto a la confianza institucional, la satisfacción con el Poder Ejecutivo descendió al 26%, mientras que el Congreso continúa siendo el ámbito más cuestionado, con apenas 16% de aprobación en el Senado y 15% en la Cámara de Diputados.
El escenario económico aparece como el principal factor de preocupación. La falta de trabajo se posiciona en el primer lugar con un 40%, seguida por los bajos salarios (39%) y la corrupción (38%). La inflación, que había perdido centralidad en meses anteriores, volvió a aparecer entre las principales inquietudes con un 20%.
El estudio también refleja un aumento del pesimismo social. Un 56% de los encuestados considera que el país está peor que hace un año, mientras que el 43% cree que la situación económica empeorará en los próximos doce meses, lo que marca una pérdida de expectativas positivas hacia el futuro.
En el plano político, la encuesta registra un desgaste en las figuras del oficialismo. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sufrió una caída de nueve puntos en su imagen positiva y presenta uno de los diferenciales más negativos dentro del gabinete, junto a Karina Milei.
Por su parte, dirigentes opositores como Axel Kicillof y Myriam Bregman aparecen entre los mejor posicionados en términos de imagen dentro del universo de quienes desaprueban la gestión oficial.
