El empleo registrado volvió a caer en enero y acumuló una pérdida de más de 124.000 puestos de trabajo en el último año, según datos oficiales difundidos por la Secretaría de Trabajo de Argentina. La caída interanual fue del 1,2%, lo que equivale a 124.700 trabajadores menos en el sistema formal.
De acuerdo con el informe “Situación y evolución del trabajo registrado”, elaborado por el organismo dependiente del Ministerio de Capital Humano, la principal contracción se produjo en el sector privado, con 94.200 empleos menos. En tanto, el empleo público registró una disminución de 29.400 puestos, mientras que el trabajo en casas particulares se redujo en 1.200 personas.
En contraposición, el trabajo independiente mostró un crecimiento del 3,1%, equivalente a 85.800 personas, impulsado principalmente por el aumento de monotributistas. Este dato refuerza una tendencia en la que la caída del empleo asalariado formal es parcialmente compensada por formas de inserción laboral más flexibles y, en muchos casos, más inestables.
En enero de 2026, el mercado laboral registrado alcanzó a 12,8 millones de personas, lo que representa una baja del 0,3% en comparación con el mismo mes del año anterior. De ese total, 10 millones corresponden a trabajadores asalariados -tanto del sector público como privado- y 2,8 millones a trabajadores autónomos.
La reducción del empleo público se inscribe en un proceso de ajuste más amplio impulsado por el Gobierno nacional. Según datos del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, desde diciembre de 2023 se desvincularon 65.528 trabajadores del sector estatal.
Por su parte, el empleo formal en el sector privado -que agrupa a unos 6,1 millones de trabajadores- se mantuvo estable en relación con diciembre de 2025, aunque dentro de una tendencia general de estancamiento y posterior retroceso. El informe oficial detalla que la destrucción neta de empleo comenzó en septiembre de 2023, se profundizó durante el primer trimestre de 2024 y luego mostró una desaceleración. Hacia fines de ese año se registró una leve recuperación, pero de corta duración: durante gran parte de 2025 el empleo se mantuvo estancado y, desde junio, volvió a caer.
