Agostina Páez rompió el silencio desde Río de Janeiro mientras espera la audiencia clave. Aseguró sufrir ataques de pánico, denunció una «condena social» que no le permite salir a la calle y manifestó su temor a ir a prisión en un país que, según sus palabras, la odia.
La abogada santiagueña Agostina Páez, de 29 años, atraviesa sus días más difíciles en Brasil tras ser imputada por actos de racismo. En una entrevista brindada a Mañanas Argentinas (C5N), la joven relató el aislamiento absoluto en el que vive mientras aguarda la resolución de la justicia brasileña: «Hace dos meses que estoy encerrada; solamente voy al súper toda tapada y vuelvo», confesó.
Páez describió un estado de ansiedad constante y falta de sueño ante la proximidad de la audiencia. Uno de los puntos que más la afectó fue verse reflejada en campañas institucionales contra la discriminación: «Me shockeó verme en propagandas de la Policía carioca sobre la intolerancia al racismo. Me sentí expuesta y con miedo de parte de quienes se supone que me tienen que cuidar», explicó.
Sobre la posibilidad de recibir una pena de prisión efectiva, la abogada fue contundente: «La idea de ir a la cárcel me pone muy mal. No me imagino lo que debe ser estar presa en un país que me odia, donde tienen una imagen instalada pésima sobre mí. Eso me mata».
Al referirse al hecho que originó la causa, Páez minimizó la intención del altercado, asegurando que para ella se trató de una simple disputa verbal: «Para mí había sido todo una discusión y nada más. No sabía que me estaban grabando». Recién al presentarse en la comisaría tomó dimensión de la gravedad de la acusación y de la prohibición de salida del país que rige sobre ella.
La joven recordó que al momento de su detención sufrió crisis de nervios y ataques de pánico. Si bien hoy se encuentra en libertad ambulatoria dentro de Brasil, asegura que las amenazas recibidas funcionan como una «condena social» que la mantiene recluida en su departamento.
Hacia el final de su descargo, la profesional santiagueña dejó una reflexión dirigida a los turistas argentinos que visitan el país vecino: «Me gustaría decirle a la gente que tome conciencia de lo que es el racismo, que se interioricen y conozcan la cultura, más si vienen para aquí», concluyó, agradeciendo también los mensajes de apoyo que recibe de su entorno cercano.
