Dieron a conocer la identidad de nuevas víctimas de la última dictadura militar cuyos restos fueron hallados en el ex centro clandestino de detención La Perla, en la provincia de Córdoba.
La información fue difundida por H.I.J.O.S. Córdoba, luego de que se confirmara la identificación parcial de 12 personas desaparecidas. Entre los nombres dados a conocer se encuentran Jorge Valverde Suárez, Oscar Reyes, Ramiro Bustillo, Raúl Oscar Ceballos Canton y una de las mellizas Carranza -Adriana o Cecilia-, quienes se suman a Mario Alberto Nívoli, cuya identidad ya había sido informada previamente.
El proceso de identificación está a cargo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que continúa realizando estudios y notificaciones formales a familiares. En el caso de las mellizas Carranza, la identificación fue posible a partir del hallazgo de un diente que coincidió genéticamente con una de ellas.
Según se informó, varias de las víctimas tenían militancia política y sindical. Oscar Reyes y Ramiro Bustillo estaban vinculados al Partido Comunista, mientras que Raúl Oscar Ceballos Canton militaba en Montoneros y trabajaba en la empresa FIAT. En tanto, Jorge Valverde Suárez era estudiante de Derecho y delegado universitario.
Los trabajos de búsqueda incluyeron tareas de prospección y excavación arqueológica en el sector conocido como Loma del Torito, donde se encontraron fragmentos óseos como fémures y restos de cráneo. Las investigaciones fueron ordenadas por el Juzgado Federal N°3 de Córdoba y contaron con la participación de distintas instituciones científicas y judiciales.
El hallazgo, confirmado por la Justicia Federal en septiembre del año pasado, representa un avance significativo en la reconstrucción de los crímenes cometidos en La Perla, uno de los principales centros de represión ilegal del país, donde se estima que estuvieron detenidas entre 2.200 y 2.500 personas.
Desde el EAAF destacaron que el trabajo de identificación es resultado de más de dos décadas de investigación, que combinó testimonios, imágenes satelitales, tecnología LiDAR y fotografías aéreas históricas. Estos avances permiten continuar con la búsqueda de verdad y justicia a casi cinco décadas de los hechos.
