La Sociedad Iberoamericana de Urología Pediátrica distinguió al centro asistencial como institución formadora de especialistas. El reconocimiento valida los altos estándares clínicos, quirúrgicos y académicos del hospital tras un riguroso proceso de auditoría que se extendió durante seis meses.
El Servicio de Urología del Hospital Garrahan ha alcanzado un nuevo hito institucional al ser acreditado como centro formador de excelencia por la Sociedad Iberoamericana de Urología Pediátrica (SIUP). Esta distinción se enmarca en un programa internacional que busca garantizar los máximos niveles de capacitación para los futuros especialistas, reforzando el rol del hospital público como referente ineludible en la salud de alta complejidad, incluso en un contexto donde el sistema sanitario nacional enfrenta crecientes desafíos presupuestarios y operativos.
El proceso de evaluación fue calificado por los propios profesionales como «riguroso y prolongado», constando de varias etapas que incluyeron auditorías virtuales y la fiscalización presencial de un especialista internacional. Durante este período, el Comité de Acreditación, integrado por expertos de siete países, analizó en detalle la actividad académica, los protocolos quirúrgicos y la producción científica del servicio, otorgando finalmente una certificación que tendrá una vigencia de cuatro años.
Para obtener este aval, el Garrahan debió demostrar la solidez de su programa de formación, el cual tiene una duración mínima de dos años y otorga el título de especialista certificado por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Entre los requisitos cumplidos destacan la estructura de investigación, la participación activa en congresos internacionales y la capacidad de respuesta ante patologías complejas, elementos que históricamente han posicionado al hospital como un orgullo de la medicina argentina.
La labor del área es fundamental para el sistema de salud pediátrico: el servicio realiza anualmente alrededor de 700 cirugías, 50 trasplantes de riñón y recibe más de 1.000 consultas. Este volumen de trabajo, sumado al enfoque interdisciplinario que distingue a la institución, permite que los becarios accedan a una formación práctica de vanguardia, sosteniendo la calidad prestacional a pesar de la delicada situación socioeconómica que atraviesan los trabajadores de la salud pública.
Con esta acreditación, el Hospital Garrahan no solo asegura la continuidad de su excelencia formativa, sino que también ratifica la importancia de proteger y fomentar los centros de formación estatales. En tiempos donde la crisis económica y el ajuste golpean con fuerza las estructuras públicas, este reconocimiento internacional pone de relieve el valor humano y profesional de un equipo que resiste y se supera para garantizar el derecho a la salud de las infancias.
