El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó que Rusia podría dejar de suministrar gas natural a los países de la Unión Europea (UE) antes de lo previsto, por motivos de conveniencia comercial y no por razones políticas.
En una entrevista citada por Xinhua, Putin señaló que los países europeos “planean introducir nuevas restricciones a la compra de gas ruso en el plazo de un mes y, en el plazo de un año, endurecerlas hasta llegar a una prohibición total”.
“Ahora se están abriendo otros mercados. Tal vez sería más rentable para nosotros detener ya mismo los suministros al mercado europeo y consolidarnos en nuevas direcciones de exportación”, explicó. Al mismo tiempo, aclaró que se trata de “reflexiones en voz alta” y no de una decisión definitiva.
El anuncio se produce en un contexto de sanciones crecientes: en enero, el Consejo de la Unión Europea aprobó la prohibición de importaciones de gas ruso tanto por gasoducto como en forma de gas natural licuado (GNL). La restricción total comenzará a aplicarse a partir de 2027: para el GNL desde enero y para el gas por gasoducto desde el otoño de ese año.
Según el Consejo de la UE, Rusia representó cerca del 13 % de las importaciones totales de gas europeo en 2025, sumando ambos tipos de suministro.
