El gendarme que permaneció 448 días detenido en Venezuela aseguró que hay 24 extranjeros aún detenidos y pidió que la comunidad internacional no los olvide. «Hasta que no los liberen, yo no estoy libre”, sostuvo y agradeció a «toda la Argentina».
En una conferencia de prensa brindada este miércoles en el Edificio Centinela en Buenos Aires—junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller Pablo Quirno y el jefe de la Gendarmería, Claudio Brilloni— Gallo aseguró que está “bien de salud” y que está en un proceso de estudios y reinserción en la sociedad tras su liberación.
El gendarme afirmó que durante su cautiverio tuvo escasa información sobre lo que ocurría y que, aunque estuvo rodeado de detenidos de 35 nacionalidades, fue el único cuyo caso recibió atención afirmada por las autoridades venezolanas tras gestiones internacionales.
“El Rodeo 1 no es un lugar bueno; es un sitio de tortura psicológica”, relató Gallo, y explicó que vivió largos períodos de incertidumbre sobre su futuro y su libertad, incluso tras la oportunidad de salir en libertad el domingo. “Hasta que no liberen a esos 24 extranjeros, yo no estoy libre”, subrayó, refiriéndose a los otros presos que —según su relato— siguen a la espera de su liberación.
También agradeció el apoyo de muchas personas durante su detención y pidió “no olvidarse de Venezuela, que está en una transición. Los presos políticos están esperando a ser liberados. He conocido a muchísimos venezolanos, me han ayudado así sea con una media. Porque los extranjeros no teníamos visitas ni llamadas”.
El regreso de Gallo no solo significó la culminación de una lucha personal, sino también un fuerte llamado de atención internacional sobre la situación de presos políticos en Venezuela. Tras su detención en diciembre de 2024, el caso había generado tensiones diplomáticas, reclamos de organismos de derechos humanos y demandas de atención consular y legal.
Gallo compartió que su fortaleza mental y el pensamiento en su hijo fue lo que lo sostuvo durante el tiempo en cautiverio, y remarcó que no está “preparado para contar las atrocidades” vividas, pero que es fundamental no bajar los brazos en la lucha por la libertad de todos los detenidos injustamente
