La Confederación Farmacéutica Argentina alertó sobre un posible desabastecimiento de medicamentos en las farmacias del país debido al atraso en los pagos que realizan obras sociales y empresas de medicina prepaga a esos establecimientos. La advertencia se dio a conocer en medio de un contexto en que las cadenas de pago ya presentan importantes desfasajes, lo que podría impactar en la disponibilidad de fármacos en marzo si la situación no se regulariza antes de fines de febrero.
La presidenta de la entidad, Alejandra Gómez, señaló que muchas farmacias aún no han recibido el pago correspondiente a prestaciones brindadas en diciembre de 2025, situación que pone en riesgo la reposición de medicamentos, ya que el sector debe hacer frente al pago de suministros y mantener el stock con recursos propios mientras espera los pagos atrasados. “La cadena está completamente desfasada y el plazo es cada vez más chico”.
Gómez explicó que el sistema habitual funciona con un esquema de pagos pactado: la farmacia compra el medicamento, lo entrega al paciente y luego recibe la compensación por parte de la obra social o prepaga. Cuando ese flujo se interrumpe o se pospone, las farmacias deben sostener el costo de reposición sin contar con el dinero que les corresponde por prestaciones ya realizadas, lo que agrava su situación financiera y pone en jaque su capacidad de seguir operando de manera sostenible.
La titular de la COFA advirtió que, si no se regulariza la situación antes de fin de febrero de 2026, los efectos podrían comenzar a sentirse desde marzo en los mostradores de las farmacias, con faltantes de medicamentos que comprometerían el acceso de los pacientes a tratamientos esenciales. En ese sentido, propuso la conformación de una mesa de trabajo con representantes de obras sociales, prepagas y autoridades sanitarias para abordar la problemática y buscar soluciones conjuntas que permitan garantizar la continuidad del abastecimiento y el acceso a tratamientos.
Gómez remarcó que uno de los sectores más afectados por este posible desabastecimiento es el de los afiliados al PAMI, la obra social que agrupa a más de cinco millones de jubilados y pensionados y concentra una alta demanda de medicamentos debido a la prevalencia de enfermedades crónicas en esa población. Aunque la situación afecta a todas las farmacias independientemente de la cobertura de los pacientes, el impacto se sentiría con mayor fuerza en el caso del PAMI por su volumen de afiliados y la frecuencia de consumo de fármacos esenciales.
