El presidente Javier Milei participó este miércoles del Foro Económico Mundial de Davos con un discurso que tuvo escasa repercusión internacional y pasó prácticamente desapercibido entre los asistentes, más concentrados en las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos, Europa y Canadá que en la exposición del mandatario argentino.
La baja convocatoria contrastó con la presencia masiva que tuvieron otros líderes, como Donald Trump, Emmanuel Macron y Ursula von der Leyen.
En su intervención, Milei volvió a desplegar una defensa casi religiosa del capitalismo de libre mercado y de los “valores judeocristianos”, afirmando que “el capitalismo de libre comercio es el único sistema justo” y que es necesario “retomar los valores judeocristianos para salvar Occidente”. También sostuvo que “los políticos tienen que dejar de molestar a quienes están trabajando para lograr un mundo mejor”, en una referencia directa a las grandes corporaciones.
Para colmo, la exposición estuvo marcada por pasajes bizarros, como el “anuncio” de que “Maquiavelo ha muerto”, una referencia que desconcertó a los presentes y que nadie comprendió a qué venía en ese contexto internacional.
Sin embargo, el discurso estuvo atravesado por cifras y afirmaciones que chocaron de frente con los datos oficiales difundidos ese mismo día en Argentina. Mientras Milei defendía sus supuestos logros económicos, el INDEC publicó el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a noviembre de 2025, que mostró una caída del 0,3% respecto a octubre y otra baja del 0,3% en la comparación interanual. Se trata del segundo mes consecutivo de retroceso, tras la caída del 0,4% registrada en octubre.
A nivel interanual, el informe del INDEC indicó que la contracción estuvo impulsada por los sectores que más empleo generan: la industria manufacturera cayó un 8,2%, el comercio mayorista y minorista un 6,4% y la construcción un 2,3%. También se registraron bajas en la pesca (-25%) y en la administración pública (-0,6%).
Pese a este escenario, Milei aseguró en Davos que su modelo hizo crecer la economía y que logró bajar la inflación “del 300% al 30%”, una cifra inicial que no tiene respaldo en las estadísticas oficiales. Además, omitió mencionar que el freno inflacionario se explica en gran parte por una profunda devaluación y el deterioro del salario real y de las jubilaciones.
El contraste entre el discurso presidencial y los datos oficiales dejó en evidencia una desconexión entre el relato del Gobierno y la realidad económica que atraviesa la Argentina.
