La falta de transparencia en la organización y el financiamiento de un viaje de diputados nacionales de La Libertad Avanza y el Pro a China volvió a exponer una fuerte contradicción del Gobierno nacional, que se muestra alineado políticamente con Donald Trump mientras sostiene y profundiza vínculos con Beijing, en plena escalada de la guerra comercial entre ambas potencias.
Un viaje de diputados nacionales a China durante el receso parlamentario desató una fuerte polémica política y mediática, tanto por la escasa información oficial como por el contexto geopolítico en el que se produjo.
La comitiva estuvo integrada mayoritariamente por legisladores de La Libertad Avanza junto a representantes del PRO, y tuvo como eje una agenda vinculada al intercambio comercial con el gigante asiático.
La delegación fue encabezada por la diputada libertaria Juliana Santillán, quien aseguró que la invitación fue cursada por el Partido Comunista Chino a través de su embajada en Argentina y que los pasajes fueron financiados por ese organismo, sin uso de fondos del Congreso.
Sin embargo, la ausencia de comunicados oficiales, detalles formales del viaje y criterios de representación generó cuestionamientos desde la oposición y sectores de la opinión pública.
El viaje tomó estado público tras la difusión de imágenes en redes sociales, lo que profundizó las críticas sobre la rendición de cuentas y la transparencia. A esto se sumó la visita de la comitiva a Huawei, una empresa estratégica para China y fuertemente cuestionada por Estados Unidos, especialmente en materia de tecnología y redes 5G y 6G.
La situación reavivó el debate sobre la política exterior argentina. Mientras el presidente Javier Milei ratifica su alineamiento ideológico con Estados Unidos y el trumpismo, su gobierno mantiene acuerdos y negociaciones con China, evidenciando una contradicción que genera tensiones internas y externas en un escenario internacional marcado por la disputa entre Washington y Beijing.
