Los gobernadores de La Rioja, Buenos Aires, Tierra del Fuego, Formosa, Santiago del Estero y La Pampa manifestaron este 18 de febrero su rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno Nacional y convocaron a las fuerzas políticas a votar en contra de la iniciativa en el Congreso.
El pronunciamiento fue firmado por Axel Kicillof (Buenos Aires), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Gildo Insfrán (Formosa), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Ricardo Quintela (La Rioja) y Sergio Ziliotto (La Pampa). En el documento, plantearon que si bien consideran necesario actualizar la legislación laboral frente a los cambios tecnológicos, productivos y sociales, la propuesta oficial no apunta a ampliar derechos sino a reducir protecciones.
Según expresaron, ninguna reforma puede orientarse al desmantelamiento de derechos conquistados ni a la disminución de garantías en un mercado laboral que describen como cada vez más inestable. En ese sentido, sostuvieron que la iniciativa presentada como “modernización” debilita derechos individuales y colectivos en un contexto de incertidumbre económica y laboral.
Los gobernadores también vincularon el proyecto con el actual rumbo económico nacional, al que atribuyen caída de la actividad, retracción del consumo, cierre de empresas y aumento del desempleo y la precarización. Afirmaron que, lejos de resolver los problemas estructurales del empleo, la reforma podría agravarlos.
En el comunicado remarcaron que no se oponen a toda transformación normativa, sino específicamente al paquete de cambios en debate, al que consideran regresivo. Señalaron además que la Organización Internacional del Trabajo establece lineamientos para una modernización laboral basada en más derechos, mayor formalización y diálogo social, y sostuvieron que el proyecto en discusión avanza en sentido contrario.
Otro de los ejes del rechazo fue el carácter que calificaron como “antifederal” de la iniciativa. Argumentaron que sus efectos impactarían de manera directa sobre economías regionales ya afectadas, sin contemplar particularidades provinciales ni abrir instancias de diálogo con los gobiernos subnacionales. En un país federal, indicaron, las transformaciones estructurales requieren consensos amplios y respeto por la diversidad territorial.
Asimismo, advirtieron que la informalidad laboral -uno de los principales problemas del mercado de trabajo argentino- no se resuelve mediante la reducción de derechos, sino a través de políticas activas de desarrollo productivo, incentivos a la formalización y estrategias que promuevan la producción y el empleo de calidad.
